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sábado, 17 de noviembre de 2012

Comunicado de la Comisión de los desplazados de San Juan Copala


A los medios de comunicación
A la opinión pública nacional e internacional
A las organizaciones de derechos humanos y sociales
A los pueblos en resistencia, indígenas de México y del mundo quienes aún escuchan nuestro dolor…

“La caridad es humillante porque se ejerce verticalmente y desde arriba; la solidaridad es horizontal e implica respeto mutuo”
Eduardo Galeano


Nosotras las familias de desplazados del pueblo Triqui, mujeres, hombres y ancianos, niñas, niños, huérfanas y huérfanos, familias lastimadas por la codicia, el poder, el desprecio, por la ignorancia, así como la miseria de los gobiernos y sus migajas con las que buscan ocultar sus infamias, calumnias, por quienes ven en nuestra necesidad, en nuestra desesperación un lucro, la justicia que reclamamos y que no llega pero que buscaremos hasta estar de retornos en nuestras casas, exigiendo que los asesinos de Betty y Jyri Jaakkola, como de nuestras familias, estén en las cárceles y poder así regresar a honrar a nuestros muertos y vivir en paz como lo anhelamos todos los Triquis que se han marchado.

Decirles que las mentiras que justifican el desprestigio nos han llevado a la muerte de muchas hermanas y hermanos, sin saber de dónde llega la orden para arrebatarnos la vida de nuestros esposos, de nuestros hijos y padres, tiñendo de color de la sangre nuestros pueblos, engendrando dolor y rabia. Esto hace que exista un prejuicio sobre quiénes somos, nuestra cultura, nuestra historia y lo que representamos para este país, el México que se nos arrebató desde más de 520 años de colonialismo y muerte, siendo hoy nuevamente codiciado el territorio de nuestros pueblos por los capitales trasnacionales, empresas eólicas europeas, mineras canadienses y los intermediarios de los malos gobiernos.

Nosotras y nosotros regresaremos como familias desplazadas al Palacio de Gobierno de Oaxaca porque el gobierno busca decir que con dinero se pueden reparar los daños ocasionados a nuestras familias! ¡Pero no es cierto! Vivimos en el exilio y vemos que nada cambia, no existe el mínimos interés de que las cosas se resuelvan, nos arrebataron nuestra forma de vida, nuestras tierras, nuestras casas y el destino del que somos dueños, se nos ha buscado sistemáticamente reprimir mediante el aislamiento, arrinconándonos en algún lugar de esta patria para que nadie nos mire o vea, para que se les olvide que estamos aquí, que existimos y que demandamos justicia.

Por lo que nos manifestamos pidiendo que se cumplan las demandas ante la CIDH, entre las que se destacan salud, trabajo, seguridad, tratos dignos y justos, educación para nuestros hijos, atención psicológica y con todo lo que implica cada uno de estas obligaciones que hasta hoy el estado nos ha negado, favoreciendo solo a la organizaciones y paramilitares que viven en san Juan Copala.

Reafirmamos que en Oaxaca no existe un gobierno, si no muchos intereses de la clase política y de los grupos de poder. Vemos como el Secretario General de Gobierno por su parte solo le interesa aparentar que existe gobernabilidad, empeñando su palabra tan desgastada y poco seria. Por lo que manifestamos que no existe nadie más que nos represente de los desplazados que no sea alguien que nosotros decidamos. Desconocemos totalmente la comisión anterior integrada por Reyna Martínez Flores y Marcos Albino Ortiz que con acuerdos del gobierno lucró con nuestra desesperación y tragedia.

Exigimos una mesa directa con la gubernatura que responda a nuestras peticiones. La paz no llegara con el deseo ni la buena voluntad del gobierno que representa Gabino Cué, se requieren compromisos que cumplan por la detención de los asesinos de nuestros esposos, hijos, hermanos, padres y mujeres de nuestro pueblo.

Al Pueblo de Oaxaca le pedimos su comprensión. Somos mujeres y madres que hoy justo con nuestros pueblos demandamos un alto a la demagogia y a la simulación de este gobierno, queremos estar en nuestra tierra, por lo que les hacemos un llamado, los invitamos a que se sumen a nuestra demanda, para lograr la justicia tan anhelada, no más violencia en Copala ni en la región triqui.


Hacemos responsable de cualquier agresión e intimidaciones al gobierno de Oaxaca!

Demandamos se detenga a los asesinos de Betty y Jyri que viven en San Juan Copala!

Cárcel para los asesinos de Timoteo y Cleriberta!!!

Justicia para todas y todos los desplazados!!!


Comisión de los desplazados de San Juan Copala


¡TODO EL PODER AL PUEBLO!

Aclaración de David Cilia Olmos a www.noticiasnet.mx y Secretario General de Gobierno de Oaxaca


Ing. Dagoberto N. Lagunas Martínez

GERENTE GENERAL

Juan Gabriel Pérez Castro

DIRECTOR COMERCIAL

Ismael Sanmartín Hernández

DIRECTOR EDITORIAL Y EDITOR RESPONSABLE

Periódico Noticias

En su nota publicada en el periódico Noticias el 12 Nov 2012, firmada por OCTAVIO VÉLEZ ASCENCIO y encabezada como: “SEÑALA SEGEGO QUE DAVID CILIA OLMOS LUCRA CON ETNIA”, el señor Jesús Martínez Álvarez, Secretario General de Gobierno de Oaxaca hace alusiones a mi persona por lo que en estricto derecho de réplica me permito solicitar a ustedes la publicación de las siguientes aclaraciones:

El señor Jesús Martínez aseguró que “un activista, identificado como David Cilia Olmos, miembro de un organismo llamado Foro Permanente por la Comisión de la Verdad, ha asesorado a cuatro o cinco de los 135 desplazados de San Juan Copala para romper los acuerdos con el gobierno estatal porque supuestamente no se han cumplido las medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (…) Mencionó que Cilia Olmos y los cuatro o cinco desplazados pretenden la entrega de dinero mensualmente y generar claramente una nueva confrontación en San Juan Copala. Así lo han demostrado; quizá también quieran una nueva caravana (a San Juan Copala) para incendiar nuevamente la comunidad (…) el pueblo triqui debe rechazar a este tipo de activistas y organizaciones porque lo utiliza para vivir de donativos internacionales (…) No hay ninguna intención de beneficio por los triquis sino sacar únicamente un provecho económico y hacer viajes al extranjero”.

Qué fácil es golpear a los ausentes. Le quiero informar al señor Jesús Martínez que desde el mes de febrero del 2012 me retiré del apoyo a los compañeros del Municipio Autónomo de San Juan Copala, en primer lugar debido a mi grave estado de salud, y debido también a que pude percatarme de acciones cometidas por la, en aquel entonces vocera del MASJC, que si bien no voy a juzgar, no comparto, acciones que involucran directamente al Secretario General de Gobierno.

Debido a que el proceso del sistema interamericano de justicia al que se ha acogido el pueblo triqui de San Juan Copala, es de largo aliento y puede durar de 5 a 7 años en resolverse definitivamente, el Foro Permanente por la Comisión de la Verdad determinó pedir a otra persona se hiciera cargo del seguimiento de las medidas cautelares MC-197-10. Desde febrero del 2012 hasta la fecha, no he tenido nada que ver con la problemática de San Juan Copala. Las declaraciones preparadas por el Secretario General de Gobierno que asume Reyna Martínez como propias y ha hecho públicas respecto a sus avances en la negociación con el gobierno del estado de Oaxaca, son la primera noticia de estos acuerdos y de una primera lectura juzgo positivamente.

Sin embargo, en el poco alcance de miras en el terreno social que caracteriza al secretario de Gobierno de Oaxaca, este ha reducido el histórico problema de San Juan Copala a “cuatro o cinco desplazados” capitaneados por un servidor, los cuales pueden en sus palabras “incendiar la comunidad”. Al respecto le digo con toda franqueza: Si no puede usted cumplir con las tareas que corresponden a su cargo, renuncie, pero no esté echando a otros los resultados de su propia incapacidad e incomprensión.

El día de mañana el señor Jesús Martínez tendrá que comparecer a la reunión de implementación de medidas cautelares que se realizará en la ciudad de México (a menos que desatienda la convocatoria hecha específicamente a él, realizada desde Washington D.C. por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos), ahí se encontrará con los “cuatro o cinco desplazados” y podrá demostrar ante los participantes que ni son desplazados, ni son de San Juan Copala y todo lo que están haciendo es para “hacer viajes al extranjero”. Ya veremos si frente a los mecanismos del sistema interamericano de justicia es tan brabucón y fato de sentido como lo es ante los medios de Oaxaca.  Un último mensaje al Secretario General de Gobierno: Usted no ha entendido porque por más intentos que hace por resolver el problema de San Juan Copala este no puede resolverse, se lo voy a decir citando sus propias palabras: “ME PIDIÓ TOÑO PÁJARO QUE ME ENTREVISTARA CON ÉL PARA TOMAR ACUERDOS, YO LO QUE LE RECOMENDÉ QUE MEJOR SE FUERA”.

Esta es la concepción que el señor secretario de gobierno tiene de la “justicia”, del “estado de derecho”, esta es la respuesta de un gobierno que en lugar de perseguir a los asesinos de Jyri Jaakkola y Bety Cariño y decenas de triquis, cree que su deber es darle consejos y recomendaciones. De esta manera, con esta falta de escrúpulos, no se va a resolver el problema de San Juan Copala. Invito al señor secretario de gobierno a que intente desmentirme.

Le reitero al señor Jesús Martínez: No se equivoque, no esté dando palos de ciego. Sigo recuperándome y en espera de una operación que mejore mi calidad de vida, así voy a seguir, deje de usarme de su fantasma que incendia praderas, busque dentro de Usted mismo y dentro de su propia incompetencia el por qué no se ha resuelto el problema de San Juan Copala, cuando todos, sinceramente, esperábamos eso con el nuevo gobierno.

Con todo respeto

Maestro David Cilia Olmos

Presidente del Foro Permanente por la Comisión de la Verdad

México, D. F. a 15 de noviembre de 2012


¡TODO EL PODER AL PUEBLO!

Comunicado del FPCV respecto de las declaraciones de la ex vocera de desplazados de San Juan Copala


Hechos:

1.- El 27 de abril de 2010, durante la sesión habitual del Foro Permanente por la Comisión de la Verdad (FPCV) tuvimos conocimiento del ataque paramilitar a una caravana humanitaria que se dirigía a la localidad indígena de San Juan Copala, en la Zona Triqui Baja de Oaxaca y que a consecuencia de esta emboscada, un familiar de integrantes del FPCV se encontraba herido de bala y en calidad de desaparecido en territorio bajo control de los dos grupos paramilitares que asolan la Zona Triqui.

2.- En ese momento, el FPCV tomo la determinación de realizar todas las acciones necesarias para lograr la localización con vida y su rescate de la zona bajo control paramilitar, de los periodistas David Cilia García y Erika Ramírez Pardo, ambos de la revista Contralínea. Este propósito que se realizó con éxito tres días después, hizo posible –conjuntamente con miles de personas– la extracción y traslado de los periodistas, de la zona paramilitar a un lugar seguro.

3.-Las acciones realizadas para cumplir este propósito, nos permitieron conocer de manera directa la dramática situación por la que atraviesa el pueblo Triqui de San Juan Copala, quien hasta esa fecha llevaba 5 meses de un cerco establecido por dos grupos paramilitares; que había costado ya la vida de varias personas, entre otros, la de la activista mexicana Bety Cariño y del observador finlandés Jyri Jaakkola. Conocimos de viva voz, la imposibilidad de salir o entrar a la comunidad y recibir alimento, agua, medicinas, o cualquier otro servicio básico, lo cual nos llevó a expresar nuestra solidaridad hacia ese pueblo indígena.

4.-El FPCV expresó esta solidaridad de 3 maneras:

A. Denunciando, en la medida de nuestra capacidad, ante la sociedad nacional, lo que estaba sucediendo en San Juan Copala.

B. Contribuyendo directamente, en la medida de nuestras modestas fuerzas, en la realización de: la Segunda Caravana Humanitaria, la Tercera Caravana de Mujeres Triquis Autónomas, la Marcha del Color de la Sangre y la Caravana del Retorno.

C. Solicitando ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la emisión de medidas cautelares en favor del pueblo Triqui de San Juan Copala.

5.-En estos días, hemos leído las declaraciones hechas públicas el 8 de noviembre por la C. Reyna Martínez Flores, a nombre de un grupo de desplazadas, en otro momento vocera del Campamento de Desplazados (plantón) en el Zócalo de Oaxaca.

Declaración:

Ante las acusaciones evidentemente falsas, que Reyna Martínez Flores hace sin exhibir ningún elemento probatorio al compañero David Cilia Olmos y por ende al Foro Permanente por la Comisión de la Verdad, declaramos:

1.- Lamentamos las afirmaciones de Reyna Martínez en contra de nuestro compañero y en contra del Foro Permanente por la Comisión de la Verdad, así como lamentamos las acusaciones graves que otras personas han hecho contra Reyna Martínez, que igualmente no contribuyen a la solución del problema que afronta el pueblo triqui de San Juan Copala.

2.- Consideramos que si bien Reyna Martínez en el pasado no ha valorado en su justa dimensión, he incluso a despreciado y menospreciado las medidas cautelares que la CIDH ha emitido como protección al pueblo triqui, sus nuevas declaraciones denotan que empieza a valorar la importancia y posible determinancia de estas medidas cautelares, lo cual nos parece con sinceridad un paso adelante para ella. No obstante es evidente que se encuentra desinformada y desinformando a la opinión pública.

3.- Reiteramos que el papel del Foro Permanente por la Comisión de la Verdad es el de Co-peticionario de las medidas cautelares, no representamos, ni aspiramos a representar absolutamente a nadie; los beneficiarios de las medidas cautelares han estado representados en todas y cada una de las reuniones de trabajo para la implementación de las medidas cautelares por sus propios representantes indígenas, entre ellos, en el 100% de los casos por Reyna y en las 3 audiencias que ha concedido la CIDH a los beneficiarios triquis, estos han sido representados por quien de manera colectiva han sido comisionado para ese fin, Reyna en una de tres ocasiones. En todos los casos Reyna Martínez ha estado informada pues uno de los correos a los que se dirige la CIDH es precisamente el de su cuñado Marcos Albino Ortiz que actúa en concierto con ella.

4.- Agradecemos a Reyna Martínez el favor que nos ha hecho al expresar con franqueza sus opiniones respecto al trabajo que realizamos, aunque lamentamos la forma en que lo ha hecho. Esto nos permite decirle –igual con franqueza– que por nosotros no se preocupe, que es seguro que no hemos representado, ni intentamos en el futuro representar sus intereses, cualesquiera que estos sean.

4.- El Foro Permanente por la Comisión de la Verdad, expresa a los compañeros David Cilia Olmos y Beatriz Cristóbal Delgado, un amplio reconocimiento a las acciones realizadas en favor del pueblo Triqui de San Juan Copala, y avala su honestidad, ética y profesionalismo, reiterando como siempre la total confianza en ellos. En cuanto siga existiendo injusticia ante el genocidio en contra del pueblo triqui, por tratarse de un crimen de lesa humanidad y que por tanto afecta a toda la humanidad, la gente consciente de ésto seguirá pidiendo a la CIDH medidas de protección y exigiendo al Estado Mexicano que las cumpla de manera bilateral con los afectados.

5.- Finalmente hacemos nuestras las conclusiones a las que llega la carta elaborada el 19 de octubre del presente año por integrantes del Comité por Verdad y Justicia y el Comité por la Defensa y Justicia para el Municipio Autónomo de San Juan Copala, respecto a las diferencias internas del MASJC y que acompañará esta carta, cuando esta sea recibida por los miembros del Municipio Autónomo de San Juan Copala, organización co-peticionaria de las Medidas Cautelares 197-10 y a quienes deseamos de corazón, el cumplimiento de sus propósitos de justicia, autonomía y libre determinación.

6.- Este evento ha permitido dimensionar también el papel de los medios de comunicación oaxaqueños, pues mientras la masacre contra el pueblo triqui de San Juan Copala galopaba contando en muchos casos con la complicidad de su silencio, en cambio han dado especial difusión a los dichos de Reyna Martínez Flores. Esperamos que den a esta respuesta la misma difusión.

Atentamente

FORO PERMANENTE POR LA COMISIÓN DE LA VERDAD


¡TODO EL PODER AL PUEBLO!

martes, 13 de noviembre de 2012

Entrevista a madre de desaparecido


Ricardo Rocha entrevista a madre de desaparecido en 2008.  Noticiero Detrás de la Noticia, 12 de noviembre.



¡TODO EL PODER AL PUEBLO!

Guerrero: matan a dos sobrinos de lideresa ecologista


Sergio Ocampo Arista
Corresponsal
Periódico La Jornada
Lunes 12 de noviembre de 2012, p. 33

Chilpancingo, Gro., 11de noviembre. Juventina Villa Mojica, dirigente de los campesinos ecologistas de la comunidad La Laguna, municipio de Coyuca de Catalán, denunció que la tarde de hoy fueron asesinados dos de sus sobrinos, y responsabilizó al gobernador Angel Aguirre Rivero y al secretario de Gobierno, Humberto Salgado Gómez, quienes se han negado a atender las denuncias por amenazas de muerte contra habitantes de ese poblado, ubicado en la Sierra Madre del Sur.

Vía telefónica, la lideresa campesina explicó que por la radio le informaron a su hermana María de Jesús que a las 15 horas sus hijos Celso Chávez Segura y Fortino Méndez Segura fueron asesinados cuando viajaban en una cuatrimoto, en el camino que va al punto conocido como Ceiba María, cerca de la Hacienda de Dolores.

La dirigente acusó a la gente que vive en Los Ciruelos, encabezada por Marcelo Benítez Núñez, protegida por el Ejército Mexicano, el cual se encuentra apostado ahí pero no interviene, a pesar de que sabe lo que pasa.

Villa Mojica recordó que han pedido a Aguirre Rivero que los trasladen a un lugar más seguro, a no ser que quiera que nos acaben. No puedo salir para ayudar a mi hermana, porque dicen que me van a matar. No hemos podido ni levantar los cuerpos, mencionó.

Decenas de militantes de la Organización de Campesinos Ecologistas de Petatlán y Coyuca de Catalán han sido ejecutados en esta comunidad por presuntos talamontes.


¡TODO EL PODER AL PUEBLO!

lunes, 12 de noviembre de 2012

Inicio de la Jornada Nacional e Internacional 10 días por la Paz y los Derechos Humanos


El 12 de Septiembre se inició la “Jornada Nacional e Internacional 10 días por la Paz y los Derechos Humanos”  con un acto político - cultural frente a la embajada de Estados Unidos de América en la Ciudad de México.

Iglesias por la Paz

Movimiento Migrantes Frontera Sur

Integrante de #YoSoy132

Parlamento Social Nacional

Más de 131

Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad

Anuncios, Denuncias, Oraciones

UPREZ

Movimiento de Aspirantes excluidos de la Educación Superior

Familiares de Víctimas

Performance


¡TODO EL PODER AL PUEBLO!

Madre de desaparecido sufre crisis afuera de Gobernación, tras cinco días de ayuno


Las autoridades no indagan y cuando pedimos justicia nos hacen sentir miserables: Julia Alonso

Exige al gobernador de NL dar la cara; no tiene un expediente bien integrado sobre mi hijo, dice

Fabiola Martínez

Periódico La Jornada
Domingo 11 de noviembre de 2012, p. 12

A casi cinco años de no saber nada de mi hijo, cuando reclamamos justicia las autoridades nos hacen sentir miserables, expresa Julia Alonso Carbajal, en su quinto día de huelga de hambre frente a la Secretaría de Gobernación (SG).

El 12 de enero de 2008, Julio Alberto López Alonso salió de su casa (en Acapulco); iba a una fiesta a Monterrey y, hasta ahora, nada se sabe de él.

Sin embargo, la procuraduría de Nuevo León no cuenta con un expediente debidamente integrado, por lo menos con datos básicos, como la ropa que vestía el joven, entrevistas de personas vinculadas, su modo de vida, el posible móvil de la desaparición, etcétera.

(Contar con) esa clase de detalles es de película estadunidense; en México eso no existe, lamenta Julia, quien este sábado, junto con Margarita y Malú, cumplió cinco días en huelga de hambre; las dos primeras reclaman justicia expedita e indagatorias eficientes para ubicar a sus hijos, mientras Malú, defensora de derechos humanos (hermana de una víctima de la violencia) las apoya con el ayuno.

Las tres presentan ya decaimiento físico que, aseguran, no es nada comparado con el dolor del alma.

Las medidas cautelares no la hacen sentir mejor

Tampoco les hace sentir menos tristeza que las autoridades les están gestionando medidas cautelares, al amparo de la estrenada ley para víctimas del delito.

Por tocar puertas no han parado. Su caso lo conocen el titular de la Secretaría de Gobernación y el Presidente de la República.

La tarde de este sábado, Julia –comerciante de inmuebles– fue llevada a la ambulancia que permanece en guardia en Gobernación. Tuvo taquicardia, se le bajó la presión y le faltaba el aire, que son los primeros síntomas del ayuno, pero sobre todo por la tristeza y la impotencia de tener enfrente un año más sin saber nada de su muchacho.

Le colocaron oxígeno durante algunos minutos; dentro, en silencio, recostada en la camilla, se le escurrían las lágrimas.

Justo en ese momento llegó al palacio de Covián el secretario de Gobernación, Alejandro Poiré, con quien los familiares de desaparecidos, integrantes del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, se entrevistaron por segunda vez en esta semana.

También estaba en Bucareli el director del Centro de Investigación y Seguridad Nacional, Jaime Domingo López Buitrón, algo poco común en un fin de semana, en el que suele haber sólo guardias.

Por lo pronto, los funcionarios les han prometido seguridad, pero eso no significa casi nada para quienes a diario viven el horror de no saber si su familiar está entre nosotros; si come, si duerme o si es torturado.

Aquí el relato de Julia, en su propia voz: “Para mí, la verdad, las medidas cautelares son ‘x’; lo más importante es que el gobernador de Nuevo León dé la cara y diga por qué mi expediente ni siquiera está completo. ¡Quiero que se pongan a buscar a mi hijo con un equipo especial o lo que tengan que hacer! Si les interesa; si no, pues aquí estaré.

“Hace rato viste que me caí, pero te voy a decir por qué me da tanto dolor, no nada más por mí, sino porque este país está lleno de dolor.

“Me dio muchísima tristeza que a casi cinco años de no encontrar a mi hijo, todavía tengo que estar aquí pidiéndoles, como si fuera una miserable, como si no fuera una mexicana de calidad, mientras que otras, que no son de calidad, tienen a todo el Estado a su servicio.

“Cuando me viste así, vulnerable, fue porque llegó a mi mente cómo estará mi hijo y cómo estarán todas aquellas personas que aún están vivas y no las buscan.

“Debo estar aquí para que el gobierno haga como que me atiende. Cuando una persona se reporta como desaparecida ponen un plazo de 72 horas para darle esa condición. No sé de dónde sacaron eso de las 72 horas. Pero, bueno, ¿de qué te sirve que te levanten un acta –que en mi caso no aparece– si no los buscan?

“Yo le diría a la ciudadanía, específicamente a las madres, que somos las que sabemos de este dolor, que se unan, que salgan a las calles, que se unan al grupo que quieran o se planten afuera de cualquier institución. No tengan miedo.

Todo lo que yo he investigado se lo di a la autoridad; lo poco que pueda tener el expediente de mi hijo fue porque yo se los di. Una investigación completa, de seguir rastros, de seguir pistas, sólo se ve en las películas estadunidenses. Aquí no investigan.

–Ustedes ya llegaron a todas las instancias, desde las municipales hasta la procuradora general de la República, los secretarios de Estado y el presidente Calderón, ¿qué les falta? –pregunto a Julia.

–Creo que me falta ir con una persona: el capo más poderoso de México. Tal vez él sí pueda ayudarme. Él es la última instancia que yo pudiera decir, porque la verdad, a todas las que he ido, nada.

“A lo mejor me animo y le pido al señor Loera (El Chapo, líder del cártel del Golfo) que me ayude a buscar a mi hijo. Tal vez él sí me ayude a encontrarlo sin tanta burocracia.”


¡TODO EL PODER AL PUEBLO!

Policías golpean a 9 normalistas de Ayotzinapa


Los estudiantes recaudaban fondos en una vialidad para solventar una marcha el miércoles

Sergio Ocampo Arista
Corresponsal
Periódico La Jornada
Domingo 11 de noviembre de 2012, p. 28
Chilpancingo, Gro., 10 de noviembre.Elementos de la Policía Federal detuvieron y golperaron a nueve estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa en el punto conocido como Casa Verde, en la carretera federal Chilpancingo-Iguala, municipio de Zumpango, cerca de las 13 horas de hoy cuando recaudaban dinero sobre esta vialidad para solventar una manifestación, denunció publicamente Diego Castro Domínguez, uno de los dirigentes de la sociedad de alumnos Ricardo Flores Magón.
Precisó que unos cien normalistas empezaban a recolectar dinero –en forma pacífica– de los automovilistas sobre la carretera federal, que se ubica a unos 50 kilómetros de Chilpancingo, alrededor de las 13 horas, cuando policías federales llegaron en un camión de redilas y unas 10 patrullas de la corporación, y sin mediar palabra empezaron a dispersarlos con golpes y disparando al aire y a los pies de los compañeros.
Agregó que los policías federales dispararon para amedrentar a los estudiantes que realizaban el boteosobre la vialidad, con la finalidad de reunir recursos para realizar una marcha el próximo 14 de noviembre, fecha en que se conmemora el desalojo de que fueron objeto en 2007 en las instalaciones del Congreso del estado.
Uno de los normalistas mostró, afuera de las instalaciones de la procuraduría estatal, el cartucho de una de las balas que fueron disparadas presuntamente al aire y a los pies, por los policías federales.
Cinco jóvenes fueron trasladados a las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), donde sólo quedaron a resguardo, pues las autoridades de la dependencia confirmaron que no hubo denuncias en su contra, por lo que a las 16 horas recuperaron su libertad.
Fueron trasladados a la procuraduría de Justicia; no sabemos con qué intención porque fueron detenidos por elementos de la Policía Federal, mencionó Diego Castro. Agregó que el resto de los jóvenes se dispersó.
Finalmente dirigentes y estudiantes acusaron a los gobiernos federal y estatal de asumir actitudes autoritarias; además, anunciaron que realizarán varias movilizaciones a partir este lunes y hasta el 12 de diciembre, cuando se cumple el primer aniversario de la muerte de los normalistas de Ayotzinapa, Jorge Alexis Herrera Pino y Gabriel Echevería de Jesús, que protestaban en la autopista del Sol México-Acapulco.


¡TODO EL PODER AL PUEBLO!

sábado, 10 de noviembre de 2012

Autodefensa en Olinalá, Guerrero


“Cajita de pandora”. Reportaje de Cecilia Reynoso y Antonio Mandujano en torno a la autodefensa de Olinalá, Guerrero, del 27 de Octubre al 6 de Noviembre de 2012. Transmitido en el programa “Punto de partida” de Denisse Maerker, Canal 2 de Televisa, el 8 de Noviembre de 2012.



¡TODO EL PODER AL PUEBLO!

"Falsos Positivos" en la Sierra de Guerrero


La Defensa Nacional informó, mediante un comunicado, que había abatido, en enfrentamiento, a seis supuestos sicarios en la Sierra de Guerrero. Testigos y familiares señalan que los jóvenes fueron sacados de una fiesta familiar por soldados del 19 Batallón de Infantería. Luego de haber sido maniatados y torturados, habrían sido ejecutados por los militares en un paraje accidentado. La Comisión de Derechos Humanos del estado y el Ministerio Público documentan lo que podría ser un caso de falsos positivos atribuible a efectivos del Ejército Mexicano. El terror, que provocan militares y narcotraficantes en la región de Tierra Caliente, desplaza a decenas de habitantes

 
José Antonio Rivera Rosales
 
El Tule, Tecpan de Galeana, Guerrero. Tropas del 19 Batallón de Infantería dieron muerte, en ejecución sumaria, a seis jóvenes de esta región de la Costa Grande de Guerrero, a quienes después presentaron como sicarios caídos en un combate armado. La afirmación consta en múltiples declaraciones de testigos recogidas por la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos del estado de Guerrero y por el reportero en la región de la Sierra.
 
El domingo 2 de septiembre un boletín de la Procuraduría General de Justicia de Guerrero informaba que durante un recorrido de reconocimiento por la Sierra de Tecpan de Galeana, personal del Ejército Mexicano fue emboscado por civiles que abrieron fuego de fusiles. Según la versión oficial, los militares repelieron la agresión causando la muerte de los agresores.
 
En el comunicado, la dependencia dice haber sido informada del enfrentamiento al filo de las 18:00 horas, pero que las actuaciones legales se llevaron a cabo cerca de las 23:00 horas, “debido a las condiciones climáticas y difíciles de la región”. De esta manera, la Procuraduría local dio por buena la versión del supuesto enfrentamiento en el que fallecieron los seis civiles cerca de la comunidad de La Palma, “hechos por los que se inició la averiguación previa GALE/SC/04/431/2012”, según el acostumbrado léxico oficial.
 
Sin embargo es muy distinta la versión tanto de los agraviados como de la generalidad de los habitantes de esta región, para quienes este asesinato múltiple sólo fue el colmo de una serie de atrocidades cometidas por personal militar contra la población civil, por lo menos desde principios de año, cuando se recrudeció el hostigamiento de las unidades militares destacadas particularmente en el área de San Luis de la Loma y San Luis San Pedro, poblados situados sobre la carretera Acapulco-Zihuatanejo, a los que las tropas tratan como enemigos.
 
Juan Alarcón, presidente de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos de Guerrero, no adelanta juicios: “Vamos a investigar”, dice; pero reconoce que en la zona han recogido más de 60 quejas por agravios de los miliares cometidos contra la población.
 
El caso, que ya analiza la Comisión, se produjo en un confuso incidente ocurrido el 1 de septiembre en las faldas del Filo Mayor. Ese sábado, un grupo de habitantes de esta pequeña localidad –donde reside una treintena de familias– se congregó para festejar el cumpleaños de Jorge Granados Ávila. La fiesta terminó en tragedia cuando un par de vehículos militares arribaron al lugar, aproximadamente a las 14:00 horas, y se llevaron detenidos a seis miembros de esa familia, incluyendo al festejado.
 
Aquel día los jóvenes no sólo festejaban el cumpleaños de Jorge Granados, quien cumplía apenas 17 años de edad; también despedían a su primo Heber Daniel Granados García, de 17 años, quien unos días después partiría a Querétaro, donde estudiaba la preparatoria.
 
En la reunión estaban presentes, además, Bulmaro Granados Sánchez, recién cumplidos los 17 años un par de días antes, el 28 de agosto; así como Joaquín Granados Vargas, de 37 años, quien era parapléjico. Otros miembros del círculo de amigos eran José Olea López, también de 17 años, y José Carlos Atrixco Isidra, de 23 años de edad.
 
En su derredor se agruparon cerca de una veintena de vecinos y amigos que expresamente acudieron a esta comunidad, donde está situada la casa paterna, para conmemorar tanto los cumpleaños como la inminente separación del grupo, por la partida de cada uno de ellos a sus comunidades ante la aproximación del nuevo ciclo escolar.
 
 
Como se acostumbra en las regiones rurales de Guerrero, las fiestas son citadas a partir del mediodía y se desahogan en el transcurso de la tarde. Jamás se imaginaron que el festejo sería interrumpido de tan abrupta manera.
 
Los militares, todos encapuchados según los testigos, llevaban consigo a tres personas también vestidas como soldados e igualmente tapadas de la cara, pero que en lugar de botas calzaban huaraches. Eran dos hombres y una mujer que iban señalando a cada uno de los presentes en la fiesta familiar.
 
Con un llanto que apenas puede contener, Antonia Ayvar Ureña, abuela del joven festejado, explica que los militares irrumpieron violentamente y que iban a bordo de “dos comandos” (vehículos militares), precedidos por los civiles que los guiaban. Estos últimos, indica, fueron seleccionando de entre los presentes a quiénes se llevarían.
 
—Se los levantaron a las dos de la tarde. Llegaron preguntando nombres: “Tú, cómo te llamas; cómo te llamas”, y los agarraron a todos y los echaron al comando que traían ellos. Se los llevaron a las dos de tarde. Como a eso de las tres escuchamos unos disparos, muy lejos, pero nunca nos imaginamos que los habían matado. Nunca supimos nada, pensamos que los llevaban detenidos.
 
—¿Ellos no opusieron resistencia ni nada?
 
—No, ellos no. Eran como las dos de la mañana cuando pasó una persona en una bestia y fue el que nos dio parte. Llegaron esos médicos forenses y les dijeron: “Venimos a levantar seis cadáveres que nos dijeron que están por aquí”. Entonces nos movilizamos porque los cuerpos se los llevaron a Tecpan.
 
—¿Eso fue el día primero?
 
—Sí, el 1 de septiembre.
 
—¿Celebraban el cumpleaños de quién?
 
—De mi criatura, de Jorgito Granados. Se lo estábamos adelantando porque él se iba a regresar a clases. De ahí se los llevaron y los torturaron de la manera más vil del mundo. Yo lo que quiero es que se haga justicia. Vamos a luchar hasta lo último porque se le haga justicia a mi criatura. Hago responsable a este gobierno si algo me pasa a mí o a cualquier persona que declare. Los hacemos responsables y queremos justicia. Quiero que les apliquen todo el rigor de la ley por lo que hicieron.
 
—Aparte de usted, ¿había otras personas ahí cuando se llevaron a los muchachos?
 
—Sí, porque era un convivio y apenas comenzaba a llegar la gente. Había más personas; estaba ella [Solfina Vargas, también abuela de los jóvenes] y más o menos como 20 personas más.
 
—¿Todos fueron testigos de que se los llevaron vivos?
 
—Se los llevaron vivos. Llegaron preguntando: “Tú, cómo te llamas; cómo te llamas; cómo te llamas”. Se llevaron a todos los que se apellidaban Granados.
 
 
 
 
Solfina Vargas Caro, madre y abuela de los jóvenes Granados, coincide con el testimonio:
 
—Ellos estaban celebrando el cumpleaños de Jorge. Entonces ahí llegaron los soldados y los levantaron. Se los llevaron. Nosotros quedamos con pendiente de dónde se los habían llevado. Oímos disparos. Nosotros no sabíamos si eran disparos o eran cohetes. Pero ya más tarde, la abuela de uno de los muchachos habló preguntando si ya los habían bajado; entonces pasó un muchacho a caballo y vio los seis cuerpos sin vida. Fue ese muchacho el que nos avisó, ya por la noche.
 
—Para que quede muy claro: ¿se los llevaron de una fiesta familiar, se los llevaron desarmados, entre ellos un muchacho inválido, y los ejecutaron?
 
—Sí, así pasó. Se los llevaron de una fiesta y los ejecutaron. Los levantaron de mi casa, de El Tule, y los mataron de una forma muy cruel. Eran puros jóvenes. Queremos que se haga justicia.
 
Desconsoladas, las ancianas Ayvar Ureña y Vargas Caro demandan a las autoridades federales que los asesinos de los jóvenes Granados sean llevados ante la justicia y castigados con todo el peso de la ley.
 
—¿Los cuerpos tienen señales de que hayan sido torturados?
 
—Sí, sí tienen señales. Uno de ellos tiene piquetes en la cara, como con un cuchillo y los dientes quebrados. Todos estaban picados y golpeados. A mi criatura [Jorge Granados, el festejado] me lo picaron, me lo torturaron, y eso no se vale.
 
“¡Quiero justicia, quiero justicia!”, clama a gritos la señora Solfina Vargas, matriarca de la familia Granados y dueña de la casa donde ocurrieron los hechos.
 
Sin rodeos, los agraviados refieren la identidad de los responsables de los asesinatos y de la brutalidad de las tropas contra los civiles: el subteniente Rogelio Rosales Pantoja, un mayor de apellido Solís, un coronel de apellido Dante, adscritos al 19 Batallón de Infantería que, a su vez, está bajo la jurisdicción de la 27 Zona Militar, comandada por el general Benito Medina Herrera.
 
 

Escenario de guerra

 
El doctor Reynaldo Soria Juárez es –dice– un sobreviviente de esta región en la que, a lo largo de los años, muchos de sus compañeros médicos fueron asesinados o huyeron por la violencia recurrente.
 
Esta región de la Costa Grande de Guerrero, situada en las faldas del Filo Mayor de la Sierra Madre del Sur, es conocida históricamente por su alta incidencia en producción de amapola y mariguana. Esto ha colocado a la entidad como el primer lugar nacional en producción de estupefacientes. Esta incidencia también ha propiciado que los habitantes, con frecuencia, sean vistos por las autoridades federales como traficantes de droga.
 
Militante de la izquierda histórica, fundador del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y representante local del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), que lidera Andrés Manuel López Obrador, el médico Soria Juárez sostiene que los mandos del Ejército Mexicano acantonados en esta región están construyendo un escenario de guerra en cuyo contexto la población civil es vista como “el enemigo”.
 
—¿Cómo es eso de que el Ejército está construyendo un escenario de guerra?
 
—¡Ya lo construyó! Aquí lo que estamos viendo es que el Ejército ya construyó un escenario de guerra. ¿Por qué? Por las siguientes razones: el Ejército ya instaló aquí tres cuarteles en San Luis de La Loma. Está uno, tengo entendido, en una casa de un señor conocido aquí; otro, pasando el río que divide a los pueblos [San Luis de La Loma y San Luis San Pedro]; en total son cuatro bases de operaciones. Entonces nosotros estamos angustiados, tanto la población de San Luis como la población de la Sierra, estamos angustiadísimos. Nosotros vemos un peligro inminente de guerra. Hay un problema: hace varios días el Ejército mató a seis personas [los Granados]. En su declaración, el Ejército dice que eran sicarios que cayeron en enfrentamiento…
 
—Pero no fue enfrentamiento…
 
—No fue enfrentamiento. Las pruebas de rodizonato [prueba hecha para la detección de residuos por disparo de arma de fuego] que se les hicieron a los muchachos en el Servicio Médico Forense salen negativas. Ése es un antecedente de cómo empezó esta situación.
 
—¿Se puede decir que fue una ejecución sumaria?
 
—Fue una ejecución sumaria y después se van dos o tres días [el Ejército], pero regresan a instalar cuarteles. Ellos instalan los cuarteles pero además salen a provocar a la gente. Le han mentado la madre a algunas personas, les han dicho: “Qué me ves, pendejo…”.
 
—¿Hostigan a la población?
 
—Definitivamente. ¿Por qué lo están haciendo? Lo están haciendo para provocar. Y lo que nos da miedo es que al grupo que ellos agredieron venga y les responda, y de ahí se desencadene una guerra de baja intensidad.
 
—¿Estamos en ese ínter, de que se produzca una respuesta de la población?
 
—No, la población no. La población va a ser víctima. El miedo es que algún grupo con los que Ejército pelea –del crimen organizado o como quieran llamarlo– venga y les responda por lo que ellos hicieron. Entonces la población civil queda en medio. Si ellos [los militares] quieren fincar su teatro de operaciones, su teatro de guerra, que lo finquen en otro lado donde no haya gente, donde no hayan niños. Van a morir civiles inocentes como siempre ha pasado. Entonces, el movimiento de la ciudadanía no es ni en contra del Ejército ni en contra del crimen organizado, es una llamada de atención para que se vayan y eviten una mayor confrontación que involucre a inocentes en esta región.
 
 
—¿Ustedes piden la salida del Ejército?
 
—Pedimos la salida del Ejército en buen plan. Es más, ahorita lo que queremos es dialogar con ellos. Si es posible, que se establezca una comisión de nosotros para ir a platicar directamente con los mandos.
 
—¿Está consciente de que el bloqueo de las carreteras es un delito federal, a final de cuentas?
 
—Sí, sí sabemos. Es lo que voy a proponer con la gente, porque otra situación es que los que estemos aquí nos levanten acta y luego que nos lleven a Zihuatanejo. En Zihuatanejo a toda la gente que ha ido de aquí a declarar allá, o que se la ha llevado el Ejército, la ha matado o la ha desaparecido un grupo de allá de Zihuatanejo.
 
—¿Qué personas que han desaparecido o qué otros casos específicos de hostigamiento a la población ha conocido?
 
—El 1 de enero, el Ejército fue al poblado de Santa Lucía y se trajo a un individuo, porque parece que le encontraron afuera de su casa un arma. Se lo llevaron como a las 10 de la mañana. Lo depositaron ante la PGR [Procuraduría General de la República] como a las ocho de la noche. Al otro día, a las nueve de la mañana salió. Ya lo estaba esperando un grupo armado y lo desaparecieron.
 
—¿Y esto fue en Zihuatanejo?
 
—Sí. Otro caso de aquí, de San Luis de la Loma, es el del que vendía autopartes en un deshuesadero. Se lo llevó también el Ejército ahí mismo, a la PGR; la PGR lo remitió a la cárcel. La esposa lo visitó y lo dejó ahí mismo, vivito y coleando, en la cárcel, y al llegar aquí a San Luis de La Loma, le avisan que se había colgado, que se había suicidado.
 
—¿Se puede tratar de un escenario de contrainsurgencia lo que se está armando aquí?
 
—Aquí no hay insurgencia. Este movimiento precisamente trata de demostrar que lo único que queremos es trabajar en paz. Esto no tiene nada de insurgencia ni de política. Éstas son violaciones tras violaciones a los derechos humanos. Yo no lo veo como algo político. Lo veo exclusivamente como un problema de defensa de los derechos humanos. La violación a los derechos humanos aquí ha sido abierta y constantemente. Es una situación ya intolerable: aquí las fiestas nocturnas se acabaron, la alegría juvenil se acabó, en parte por el crimen organizado y ahora por la actitud del Ejército.
 
—Como lo que pasó en Acapulco, que ya casi nadie transita por las calles de noche, ya no hay fiestas, se deprimió la economía…
 
—Este movimiento busca restaurar la tranquilidad. Yo le digo a la gente que en un conflicto, así sea de baja intensidad, la gente común y corriente somos los que la pagamos: los negocios cerrados. En la calle principal de San Luis no hay movimiento de gente. La economía se acaba. Yo soy médico, tengo un consultorio, pero en la noche nadie circula porque tiene miedo, no hay servicio de urgencias en el hospital. Hay testimonios de personas que han parado los soldados y las detienen para investigarlas. Uno no sabe. Uno se dedica a su trabajo. Yo llevo 35 años viviendo en San Luis y me considero un sobreviviente porque todos mis amigos médicos han sido asesinados. Aquí nunca ha habido un médico que lo velen y que tomemos un café porque se murió de un infarto. O los han corrido o los han matado. Ése era un tipo de inseguridad; pero ahora está peor, porque imagínese una guerra en San Luis de La Loma. Por eso nosotros queremos dialogar con el Ejército, con sus mandos…
 
—¿No debiera ser con el gobernador Ángel Aguirre?
 
—No. En todo caso con el gobierno federal, porque esto es federal. Pero el presidente de la República es un dipsómano; él está propiciando todo esto. Toda esta situación que tenemos aquí es producto de [Felipe] Calderón, más de 70 mil muertos en el país.
 
 —¿Este operativo de tropas está encuadrado en el Operativo Guerrero Seguro?
 
—No, no. El Guerrero Seguro es otro. Éste es exclusivamente el Ejército contra un grupo, y con tal de aniquilar a ese grupo no le importa arrasar con la población. Su campo de batalla, en lugar de hacerlo donde está el mal, lo quieren hacer aquí en San Luis. Y nosotros no queremos guerra. Ya estamos cansados: la economía de San Luis se ha venido abajo, la alegría ha desaparecido.
 
El médico refiere que el asesinato de los jóvenes Granados –entre ellos Joaquín Granados Vargas, de 37 años, parapléjico desde hace años debido a un accidente automovilístico– despertó la furia de la comunidad que, tras varias reuniones, decidió organizarse para demandar justicia.
 
Por ello, el 10 de septiembre casi 2 mil habitantes –hombres, mujeres y niños– bloquearon la carretera federal Acapulco-Zihuatanejo a la altura del puente que divide a las dos poblaciones, San Luis San Pedro y San Luis La Loma. Esto obligó a los mandos militares a retirar parcialmente las cuatro bases de operaciones apostadas en el interior y los linderos de la comunidad.
 
 
 
 

Cadena de agravios

 
Ingeniero de profesión, Leopoldo Soberanis Hernández es un productor frutícola con experiencia laboral de más de una década en Corea y Japón. Apreciado por los habitantes de la región, es uno de los principales líderes naturales de estos poblados asolados por la violencia. Leopoldo explica que, según denuncias de pobladores que por seguridad se mantienen en el anonimato, particularmente esta región de la Costa Grande es vista como un botín por la organización criminal Los Caballeros Templarios, que disputan la zona con otros grupos delictivos como La Familia Michoacana y, probablemente, algún otro grupo del crimen organizado, como Los Zetas.
 
Según esos testimonios, las tropas y mandos del Ejército destacados en la región parecen favorecer las operaciones ilícitas de Los Caballeros Templarios, pues se hacen acompañar de personas de ese grupo delictivo, como Los Tito, para asesinar a quienes no ceden a las extorsiones o a quienes consideran miembros de algún grupo contrario.
 
“El grave problema que afrontamos es que, como población civil productiva, nosotros quedamos en medio de esta disputa en la que intuimos que los militares pudieran tener alguna preferencia”, dice Soberanis Hernández. Esos civiles que operan intercalados con las tropas son los mismos que, en su opinión, señalaron a los jóvenes Granados para serejecutados.
 
—Hay versiones de que, cuando ocurrió el incidente, con los militares iban dos o tres civiles, entre ellos una mujer, con capucha, que iban señalando a las víctimas. ¿Esto es verídico?
 
—Los familiares de los fallecidos nos indican que el Ejército, los que llevaban casco y uniforme, preguntaban a los que se veían como civiles porque no tenían la corpulencia ni el porte de los militares. Todos iban encapuchados; inclusive sus unidades tenían cubierto el número de la matrícula. Entonces no podías identificarlos porque iban totalmente cubiertos. Y esas personas que se veían que eran personal ajeno al Ejército les servían para señalar a quiénes sí y a quiénes no. Ellos hacían algún tipo de seña sobre cómo seleccionar a las personas que se llevarían.
 
—¿Estos civiles iban encapuchados?
 
—Iban encapuchados y entre ellos nos mencionan la presencia de una mujer.
 
—¿Éstos pueden ser miembros de bandas delictivas?
 
—Nosotros consideramos que son miembros del crimen organizado pero que están intercalados, participando en rondines del Ejército para inculpar a terceros inocentes.
 
—O a enemigos…
 
—Sí, o a gente que son enemigos de su grupo.
 
—La versión es que quienes andan tratando de entrar en esta zona son Los Caballeros Templarios. ¿Eso es cierto?
 
—Es una realidad. De hecho apenas hace días aparecieron una serie de mantas desde los municipios de Acapulco hasta Atoyac, y en el municipio de Zihuatanejo. Los Caballeros Templarios están haciendo advertencia a los Zetas de que se abstengan de cometer muertes de personas inocentes. Entonces aquí nosotros no sabemos exactamente cómo está todo este manejo; lo que sí detectamos es que hay presencia de bandas delictivas en la zona.
 
—¿Algunas de esas personas tienen algún tipo de trato con mandos del Ejército?
 
—Nosotros intuimos que hay presencia a partir de que existe personal de estas bandas delictivas infiltradas dentro de los vehículos militares.
 
Soberanis Hernández explica que, tradicionalmente, los militares han cometido una serie de actos, como el hurto, cuando allanan propiedades sin orden judicial. “Ellos se meten a las casas arbitrariamente y hacen actos de pillaje. Roban desde un celular, joyas, dinero en efectivo y enseres domésticos. Han desvalijado casas con todo su menaje: estufa, refrigeradores, salas, comedores y camas. Las casas las dejan totalmente vacías en las comunidades. Han hecho eso aquí mismo dentro del pueblo San Luis”.
 
—¿Se sabe cuántas comunidades se han visto agraviadas por este proceder?
 
—Estimamos un mínimo de 12 o 16 comunidades que han tenido este problema.
 
—¿Cuánta es la población afectada por esta situación anómala?
 
—Directamente afectada tanto por los grupos delincuenciales que pululan en la zona como por el Ejército, fácil estimamos una población de 1 mil 200 o 1 mil 500 personas; pero indirectamente se han visto afectadas por la inseguridad, la violencia y los abusos de poder cerca de 30 mil que habitan la región.
 
En palabras de Soberanis Hernández, con auxilio de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, que preside Juan Alarcón Hernández, la comunidad está en estos momentos en la fase de “documentar las atrocidades cometidas por los militares”. En un conteo inicial, suman más de 60 agravios contra civiles que van desde las intrusiones violentas en los domicilios, amenazas, agresiones físicas, pillaje, hurto, hasta la tortura y el homicidio.
 
 
 
Cita algunos de estos casos:
 
El 1 de enero de 2012, los militares incursionaron en la comunidad de Santa Lucía, de donde trajeron detenido a Arnulfo Chávez Cortés, a quien pusieron a disposición de la Procuraduría General de la República. El detenido fue liberado al día siguiente, pero un grupo que ya lo esperaba se lo llevó secuestrado y hasta la fecha nadie sabe de él.
 
En febrero, en Rancho Alegre del Llano, comunidad cercana a San Luis La Loma, las tropas del 19 Batallón de Infantería interceptaron a dos jóvenes, a quienes acribillaron. Uno de los jóvenes era Rubén García Barriga, de 38 años, oriundo de Zihuatanejo. Su acompañante está en calidad de desconocido. Ambos resultaron negativos a la prueba de disparo de arma de fuego.
 
El 5 de mayo pasado, los soldados marcaron el alto a Miguel Cebrero Soberanis, de 21 años, quien conducía un vehículo de su propiedad. Debido al miedo que se le tiene a los militares, el joven originario de San Luis emprendió la huida. En los momentos en que intentó saltar una malla perimetral fue impactado por disparos de los soldados. Su pierna quedó colgada de la malla mientras su cuerpo caía al piso. Ya tirado, los soldados le dieron el tiro de gracia por la boca.
 
—Raúl Magaña es el hombre que, en mayo, fue detenido y encarcelado en el penal de Zihuatanejo, pero quien “convenientemente” se suicidó dentro de la cárcel luego de recibir la visita de su esposa.
 
También en mayo, los productores de mango Heriberto Magaña Aguilar, de 45 años de edad, y su empleado Francisco Javier García Ojendis, de 18, fueron detenidos y torturados por los militares, quienes al día siguiente tuvieron que soltarlos al no comprobarles ningún delito.
 
La peor parte de toda esta cauda de hostigamiento, represión y asesinatos se la han llevado las comunidades rurales de la parte alta de la Sierra. A decir de comisarios, que pidieron reservar sus identidades, la gente ha sido expulsada de la región por una banda armada a la que no atinan a identificar.
 
Según la denuncia, desde principios de año a la fecha esas comunidades se han visto asoladas por ese grupo de desconocidos armados que han expulsado a más de un centenar de familias de las faldas del Filo Mayor, donde los sicarios han asesinado a no menos de una decena de personas. Esas comunidades son Huamilito, La Palapa, Cuaulotal, El Banco, Ojo de Agua, La Maroma, La Caparrosa, La Sombra y El Pantano.
 
Lo paradójico del caso es que al pedir el auxilio de la tropa, los habitantes observaron con desencanto que en lugar de enfrentar a la banda armada, los militares acudieron con vehículos de transporte para llevarse el menaje de las casas: camas, estufas, salas, comedores y hasta enseres de cocina.
 
En lugar de ayudar, el Ejército saqueó las casas abandonadas, sostiene uno de los comisarios de esa región, una zona frutícola y ganadera de las más ricas en la Costa Grande. Hasta el momento la situación en esa zona de la sierra de Tecpan se mantiene sin cambio alguno.
 

La escena del crimen

 
En el caso del multihomicidio de los Granados, lo que jamás imaginaron los militares es que, sin que se percataran, una persona atestiguó directamente los hechos.
 
Felipe, a quien se le guarda la identidad por las previsibles represalias que podría sufrir, es un civil que acostumbra trabajar en ranchos ganaderos de la Costa Grande por temporadas. Ese día, cuando buscaba un animal extraviado, escuchó gritos desgarradores y detonaciones de armas de fuego. Asustado, desde lo alto de una ladera se asomó y, en el fondo de una hondonada, observó cómo un grupo nutrido de militares mantenían sometidos a los seis muchachos. Las víctimas eran interrogadas y constantemente golpeadas en el cuerpo con un palo, además de recibir más golpes en el rostro con el cañón de los fusiles de cargo G-3.
 
Con quien más se ensañaron, asegura Felipe, es precisamente con el joven parapléjico, a quien martirizaron de diferentes formas. Después de interrogarlos, los uniformados les dispararon a corta distancia. Los cuerpos quedaron tirados en un espacio lineal de unos 10 o 12 metros.
 
Situado a unos 100 metros de distancia, sobre lo alto de la ladera, el testigo se aterrorizó y pensó que si lo veían, también a él lo matarían, razón por la que huyó desaforadamente por el lado contrario del cerro.
 
Según su testimonio, el cual ofrecerá ante el Ministerio Público que desahoga el procedimiento penal correspondiente por la comisión de homicidio, no hubo tal enfrentamiento. Se trató de una ejecución simple y llanamente.
 
Con 30 años de ejercicio profesional, experto en escena del crimen, el médico forense Carlos González Ríos ofrece sus impresiones sobre el caso después de visitar el escenario del crimen y observar las fotografías del levantamiento cadavérico, que obran en la averiguación previa GALE/SC/04/431/2012.
 
 
—Con base en lo que usted observó de las fotografías del levantamiento cadavérico de este caso y también lo que observó en el lugar de los hechos, ¿qué es lo que se puede concluir?
 
—Evidentemente hay cosas que no encajan. El sitio que revisé no es un sitio que se preste para una confrontación armada entre dos grupos. Es un sitio relativamente muy pequeño, es un lugar de no más de 30 metros cuadrados. Para una confrontación armada no es apropiado. Una confrontación armada, sobre todo cuando se utilizan armas de grueso calibre, habitualmente se produce en distancias mucho más amplias.
 
Luego, el especialista anota las incongruencias observadas a primera vista sobre la escena del crimen:
 
—La primera incongruencia es que el sitio donde aparecen los cadáveres no es propicio para una confrontación de dos grupos armados. La segunda incongruencia es que los cadáveres, de acuerdo con las fotos que se ven en el expediente, son cuerpos que se encuentran muy cerca uno del otro, como si hubieran estado formados. Estaban en hilera, no en posición de combate, lo que desdice la versión de una supuesta confrontación. Otra incongruencia es la posición en la que quedaron los cadáveres de acuerdo con las fotografías. El rígor mortis no es congruente con una persona que fallece disparando un arma. Más bien tienen posiciones como si hubieran estado maniatados, sometidos.
 
La cuarta incongruencia, indica el médico, que tampoco es coherente con una confrontación armada, es la posición en la que aparecen las armas. “Por ejemplo, uno de los cadáveres tiene la pistola en el muslo, sobre su pierna. Si una persona recibe un impacto de bala de un calibre 7.62, que es de alto impacto, lo más probable es que la pistola la aviente o caiga a los lados. Sin embargo, esta pistola está en el muslo, lo cual en términos de criminalística no es posible”.
 
Añade: “La quinta que yo veo es que el sitio de la confrontación no es un sitio como para que los soldados hayan hecho un recorrido. Más bien considero que se salieron de la ruta de vigilancia por la que transitaban. Es un lugar muy inaccesible. Da la impresión como si buscaran un sitio muy escondido para someter a una persona o torturarla. No es un sitio para una confrontación, es un espacio muy pequeño para ello. Por todo esto –abunda el galeno– concluyo que no hubo una confrontación armada. Por tanto, los militares incurrieron en una conducta que deberá ser esclarecida en los tribunales. Hace falta mucho estudio pericial ahí, tomando en cuenta que el levantamiento cadavérico por parte del personal de la Procuraduría General de Justicia de Guerrero fue por la noche. Para un lugar de tanta vegetación, pues lógicamente considero que la autoridad no levantó ningún indicio que permita evidenciar cómo sucedieron los hechos.
 
Con rabia contenida, Azael Granados Soberanis, miembro de la familia agraviada,  concluye: “Lo que hizo este gobierno con los Granados es una injusticia, porque ningún artículo de la ley dice que las personas deban serejecutadas cuando están sometidas. Ellos no querían enfrentarse al gobierno, el gobierno fue a buscarlos hasta su casa. Uno de los caídos era inválido, dos de los caídos eran sus pies de él [lo transportaban], y los otros tres eran para sus mandados, pero no para pelear contra el gobierno. Eran para su defensa de él nada más, pero no para pelear contra el gobierno. ¿Por qué? Porque estamos peleando contra una gente que está atacando esta zona injustamente. ¿Sabe quiénes son esos? Son Los Caballeros Templarios los que están haciendo todo ese daño, apoyándose en este gobierno que tenemos aquí. Y lo digo de corazón y no me importa”.
 
Contralínea solicitó entrevista con la Secretaría de la Defensa Nacional para conocer su versión y posición ante los hechos. Hasta el cierre de edición no se obtuvo respuesta.


¡TODO EL PODER AL PUEBLO!