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lunes, 13 de abril de 2009

Problema legal, el del basurero de Zimapán: Cemda

Mariana Norandi (La Jornada)

A pesar de que tiene antecedentes ambientales, ahora el problema del confinamiento de residuos tóxicos en Zimapán, en el estado de Hidalgo, es netamente legal, debido a que gira en torno a la licencia de funcionamiento que las autoridades municipales le habían concedido a la empresa española Befesa, y no al impacto ambiental del proyecto, por tanto, el caso compete a las autoridades locales, aseguró Gustavo Alanís Ortega, presidente del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda).

Lo anterior, tras conocerse que las autoridades locales de este municipio hidalguense retirarán esta semana la licencia para las obras de construcción del basurero tóxico en esa comunidad ñañú, argumentando irregularidades en el otorgamiento del permiso que el saliente presidente municipal, Eusebio Aguilar, había concedido a la empresa.

Alanís Ortega recalcó que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales no tiene competencia en el otorgamiento de la licencia de funcionamiento –que tiene que ver con el uso del suelo y los permisos de construcción–; sin embargo, existe la posibilidad, si así lo decide la parte afectada, de impugnar el resolutivo de impacto ambiental que la dependencia federal autorizó en su momento a este proyecto, mediante un recurso de revisión.
“Este tipo de resolutivo se puede impugnar, siempre y cuando se detecten irregularidades. Hay que estudiarlo, analizarlo y, si hay inconsistencias, pelearlo e irse, si es necesario, al amparo”.

Lo importante, agregó, es que ahora tanto autoridades federales y locales, como pobladores y empresarios se apeguen a la ley, y si el proyecto no la cumple, “se va para atrás, porque se debe respetar el estado de derecho”.


¡TODO EL PODER AL PUEBLO!

Retiran licencia para basurero tóxico en Zimapán, Hidalgo

Violan la autonomía municipal permisos de Semarnat y Profepa

Detectan irregularidades en la autorización a una empresa española


Leonides Sandoval Castañeda (La Jornada)

El concejo municipal de Zimapán, en el estado de Hidalgo, retiró a la empresa española Befesa la licencia para el depósito de residuos tóxicos en el confinamiento construido en 60 hectáreas de esa localidad, debido a las irregularidades cometidas en el otorgamiento del permiso por el anterior presidente municipal, el priísta Eusebio Aguilar Francisco.

Irma Labra Moreno, integrante del concejo, informó que a pesar de que la población, organizada en el movimiento Todos Somos Zimapán, se opone al funcionamiento de este basurero de sustancias peligrosas, la empresa comenzó el lunes pasado a introducir los primeros camiones con dicho material.

Nos tomó por sorpresa la acción, dijo. De inmediato se organizaron e intentaron impedirlo, pero agentes de la Policía Federal Preventiva que los escoltaban cortaron cartucho y amedrentaron incluso a mujeres para que dejaran pasar los vehículos. No obstante, el martes interceptamos un camión que se metió a la vía urbana, protegido con policías federales, y logramos que se regresara por donde vino.

Gerardo Villeda Villeda, abogado de la autoridad municipal, explicó que la licencia de funcionamiento le fue retirada a Befesa debido a que en su otorgamiento se violaron tres disposiciones: primero, la extensión de facultades, que tienen que otorgar todos los integrantes del cabildo, y sólo la dio el entonces alcalde, el priísta Eusebio Aguilar.

También se violentó el principio de temporalidad, pues cuando un permiso o contrato excede el tiempo del cabildo, éste tiene que ser autorizado por al menos las dos terceras partes de la asamblea del concejo y éste lo decidió el alcalde por 25 años. Eusebio Aguilar gobernó por tres años, que finalizaron el 15 de enero de 2009, mientras que los permisos se extendieron ilegalmente hasta 2033.

Finalmente, no se respetó la disposición en materia económica, ya que la ley dice que los permisos y derechos se deben cobrar de acuerdo a la Ley de Ingresos, que se discute y aprueba cada año por los diputados locales. En cambio, el ex alcalde cobró el equivalente a 300 salarios mínimos por cada uno de los 25 años de permiso, como se comprueba en los cuatro recibos, cada uno por 90 mil pesos, que se lograron rescatar del Congreso local, ya que el ex funcionario no entregó documentos a las nuevas autoridades que entraron en funciones el pasado 16 de enero.
El abogado dijo que la asamblea y el concejo municipales acordaron notificar a la empresa el acuerdo de suspensión de actividades e instruir al presidente del concejo, Rubén Covarrubias Reynoso, para que dé aviso a la empresa y ésta haga valer su derecho constitucional de audiencia.

Interrogado sobre los permisos federales otorgados a Befesa por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), Gerardo Villeda explicó que las dependencias están supeditadas a la autorización primordial, que es la que otorga el municipio, de acuerdo a la autonomía que le otorga el artículo 115 constitucional.

Aún está pendiente, dijo, revisar el permiso de construcción, que tiene irregularidades parecidas, entre ellas que únicamente fue autorizada por el entonces director de Obras Públicas, Juan Morán Chávez, quien tras concluir el trienio se fue como candidato del PRI a la presidencia municipal.

Morán Chávez perdió los comicios de noviembre pasado frente al candidato del PRD, José María Lozano, pero las instancias electorales anularon el triunfo de éste, con el argumento de que la Iglesia católica había llamado a los feligreses a votar por él.

Entonces el Congreso local nombró alcalde interino a Rubén Covarrubias Reynoso, síndico a Alma Ramos y a cinco vocales, incluida Labra Moreno, quienes este viernes acordaron retirar el permiso de funcionamiento a Befesa.

El ayuntamiento tiene guardias en las principales entradas de la localidad mientras que el movimiento Todos Somos Zimapán está a la expectativa para evitar que los vuelvan a sorprender y quieran ingresar más camiones con desechos tóxicos.


¡TODO EL PODER AL PUEBLO!

sábado, 11 de abril de 2009

Homenaje videográfico musical al General Zapata

La Tumba de Zapata


Corrido de la muerte de Zapata (Amparo Ochoa)


Corrido a Emiliano Zapata


La Muerte de Zapata (Ignacio López Tarso)


Zapata (Arpioni)



¡TODO EL PODER AL PUEBLO!

Vigencia de Emiliano Zapata

Hoy hace 90 años, en una hacienda de Chinameca, en Morelos, fue asesinado el general Emiliano Zapata en una emboscada fraguada desde las filas del carrancismo. Concluyó, de tal forma, una vida consagrada a la lucha en defensa de la justicia, la libertad y los reclamos de los desprotegidos, y pionera en la reivindicación de una causa que habría de estar, desde entonces hasta la fecha, en el centro de los reclamos políticos y sociales en nuestro país y que habría de servir de inspiración a futuros dirigentes: el derecho de los campesinos sobre la tierra.

Hoy, nueve décadas después de su muerte y a casi un siglo del inicio de la Revolución Mexicana (1910) y de la promulgación del Plan de Ayala (1911), los ideales del Caudillo del Sur cobran particular vigencia y relevancia ante la desastrosa situación que enfrentan el campo y los campesinos en México. En efecto, después de la reforma agraria impulsada por el gobierno de Lázaro Cárdenas del Río, el campo mexicano sufrió durante el siglo pasado un proceso sostenido de abandono al fragor de los planes de industrialización nacional. Más tarde, el inicio del ciclo neoliberal profundizó ese deterioro con episodios como la contrarreforma agraria de Carlos Salinas de Gortari, quien en 1992, con el propósito de incrustar al agro mexicano en la lógica de mercado y en la apertura comercial, modificó el artículo 27 constitucional –eliminando el concepto de “propiedad social”– y, de esa manera, puso fin a los programas de redistribución de la tierra, liquidó el sistema ejidal y acabó, en suma, con una de las principales herencias del zapatismo y la Revolución.

Por añadidura, durante los pasados cinco lustros las sucesivas administraciones han puesto en marcha directrices que han significado el abandono de los entornos rurales y el empeoramiento de las condiciones de vida de sus habitantes: han desmantelado los apoyos estatales a la pequeña producción y al consumo interno de alimentos, han concentrado el presupuesto destinado al campo en un reducido grupo de grandes exportadores y han iniciado procesos de apertura comercial indiscriminada –cuya expresión más acabada es el capítulo agropecuario del Tratado de Libre Comercio de América del Norte–, que hoy amenaza las perspectivas de vida de millones de campesinos. Ante ello, el grupo en el poder ha mantenido una actitud de cerrazón, insensibilidad y ceguera, y ha carecido de voluntad política para atender las expresiones de descontento que no sólo recorren al sector agrícola, sino que se extienden por amplias franjas de la población.
Por añadidura, desde los altos círculos del poder público se han emprendido, como en tiempos de Zapata, campañas de agresión y persecución en contra de luchadores sociales y activistas que han intentado continuar, de una u otra manera, el camino trazado por el Caudillo del Sur. Baste mencionar, como botón de muestra, las excesivas e injustas condenas que se han impuesto en contra de Ignacio del Valle y otros dirigentes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, de San Salvador Atenco.

En una coyuntura como la presente, cuando queda de manifiesto la necesidad de reactivar al campo mexicano y apoyar a sus habitantes, con miras a que el país recupere algo de lo que ha perdido en materia de autosuficiencia alimentaria y de justicia social, los ideales zapatistas se presentan intactos y vigentes. Corresponde a la sociedad retomarlos para saldar la deuda histórica con los sectores más desfavorecidos y para construir una nación más justa, libre y equitativa.

(Editorial de La Jornada)

¡TODO EL PODER AL PUEBLO!

El último documento político de Emiliano Zapata

CARTA A VENUSTIANO CARRANZA

El día de hoy se cumplen noventa años del asesinato del general Emiliano Zapata. Para recordarlo en su exacta dimensión de dirigente popular, líder político y revolucionario consecuente, el servicio de noticias ISA reproduce aquí el último documento político firmado por el Caudillo del Sur, escrito menos de un mes antes de su asesinato. Es una carta abierta dirigida a Venustiano Carranza, en la que hace una radiografía cruda del curso derechista que la Revolución empezaba a tomar al ser dirigida por los nuevos catrines. A noventa años de su hechura, cualquier semejanza con la realidad actual de México no es mera coincidencia. Se podrían cambiar algunos nombres y parecería haberse escrito hoy.




Cuartel General del Ejército Libertador en el
Estado de Morelos, marzo 17, 1919

Un sello que dice: República Mexicana.- Ejército Libertador.
Cuartel General del Ejército Libertador en el Estado de Morelos.

Al C. Venustiano Carranza.-
México, D. F.

Como ciudadano que soy, como hombre poseedor del derecho de pensar y hablar alto, como campesino conocedor de las necesidades del pueblo humilde al que pertenezco, como revolucionario y caudillo de grandes multitudes, que en tal virtud y por eso mismo he tenido oportunidad de reconocer las reconditeces del alma nacional y he aprendido a escudriñar en sus intimidades y conozco de sus amarguras y de sus esperanzas; con el derecho que me da mi rebeldía de nueve años siempre encabezando huestes formadas por indígenas y por campesinos; voy a dirigirme a usted, C. Carranza, por vez primera y última.

No hablo al Presidente de la República, a quien no conozco, ni al político, del que desconfío; hablo al mexicano, al hombre de sentimiento y de razón, a quien creo imposible no conmuevan alguna vez (aunque sea un instante) las angustias de las madres, los sufrimientos de los huérfanos, las inquietudes y las congojas de la patria.

Voy a decir verdades amargas; pero nada expresaré a usted que no sea cierto, justo y honradamente dicho.

Desde que en el cerebro de usted germinó la idea de hacer revolución, primero contra Madero y después contra Huerta, cuando vio que aquél caía más pronto de lo que había pensado; desde que concibió usted el proyecto de erigirse en jefe y director de un movimiento que con toda malicia denominó “constitucionalista”; desde entonces pensó usted, primero que nada, en encumbrarse, y para ello, se propuso usted convertir la revolución en provecho propio y de un pequeño grupo de allegados, de amigos o de incondicionales que lo ayudaron a usted a subir y luego lo ayudasen a disfrutar el botín alcanzado: es decir, riquezas, honores, negocios, banquetes, fiestas suntuosas, bacanales de placer, orgías de hartamiento, de ambición de poder y de sangre.

Nunca pasó por la mente de usted que la revolución fuera benéfica a las grandes masas, a esa inmensa legión de oprimidos que usted y los suyos soliviantan con sus prédicas. ¡Magnífico pretexto y brillante recurso para oprimir y para engañar!

Sin embargo, para triunfar fue preciso pregonar grandes ideales, proclamar principios, anunciar reformas.

Pero para poder evitar que la conmoción popular (peligrosa arma de dos filos) se volviese contra el que la utilizaba y la esgrimía; para impedir que el pueblo, ya semilibre y sintiéndose fuerte, se hiciera justicia por sí mismo, se ideó la creación de una dictadura, a la que se dio el nombre novedoso de “dictadura revolucionaria”.

Se encontró luego la fórmula apropiada; se pronunciaron palabras sugestivas; eran precisas, indispensables, la unidad de dirección y de impulso, la cohesión entre los revolucionarios, la rapidez para concebir, la energía y la prontitud para ejecutar.

Todo eso, que no podrá tener cabida en una asamblea deliberante, se otorgó a un solo hombre, que fue usted, y desde entonces fue el único amo de las filas del constitucionalismo.

Para hacer triunfar las reivindicaciones libertarias de la revolución, se necesitaba un dictador —se dijo entonces—-. Los procedimientos autocráticos eran inevitables para imponerse a una sociedad refractaria a los principios nuevos.

En otros términos, la fórmula de la política llamada constitucionalista fue ésta: “Para establecer la libertad hay que valerse del despotismo”.

Sobre estos sofismas se fundó la autoridad de usted, el absolutismo y la omnipotencia de usted.

¿Cómo y de qué forma ha hecho usted uso de esos exorbitantes poderes, que habían de traer el triunfo de los principios?

Aquí es preciso, para no pecar de ligero, analizar con calma y pasar revista retrospectiva a los hechos desarrollados durante la ya bien larga dominación de usted.

En el terreno económico y hacendario, la gestión no puede haber sido más funesta.

Bancos saqueados; imposiciones de papel moneda, una, dos o tres veces, para luego desconocer, con mengua de la República, los billetes emitidos; el comercio desorganizado por estas fluctuaciones monetarias; la industria y las empresas de todo género, agonizando bajo el peso de contribuciones exorbitantes, casi confiscatorias; la agricultura y la minería pereciendo por falta de garantías y de seguridad en las comunicaciones; la gente humilde y trabajadora, reducida a la miseria, al hambre, a las privaciones de toda especie, por la paralización del trabajo, por la carestía de los víveres, por la insoportable elevación del costo de la vida.

En materia agraria, las haciendas cedidas o arrendadas a los generales favoritos; los antiguos latifundios de la alta burguesía, reemplazados en no pocos casos, por modernos terratenientes que gastan charreteras, kepí y pistola al cinto; los pueblos burlados en sus esperanzas.

Ni los ejidos se devuelven a los pueblos, que en su inmensa mayoría continúan despojados; ni las tierras se reparten entre la gente de trabajo, entre los campesinos pobres y verdaderamente necesitados.

En materia obrera, con intrigas, con sobornos, con maniobras disolventes, y apelando a la corrupción de los líderes, se han logrado la desorganización y la muerte efectiva de los sindicatos —única defensa, principal baluarte del proletariado en las luchas que tiene que emprender por su mejoramiento.

La mayor parte de los sindicatos sólo existen de nombre; los asociados han perdido la fe en sus antiguos directores, y los más conscientes, los que valen, se han dispersado llenos de desaliento.

Hoy se trata, al parecer, de infundirles vida nueva, pero con miras políticas (como siempre) y bajo la corruptora sombra del poder oficial. Acabamos de ver mítines obreros presididos y “patrocinados” (!) por un gobernador de provincia bien conocido como uno de los servidores incondicionales de usted.

Y ya que se trata de combinaciones de orden político, asomémonos al terreno de la política, en el que usted ha desplegado todo su arte, toda su voluntad y toda su experiencia.

¿Existe el libre sufragio? ¡Mentira! En la mayoría, por no decir en la totalidad de los estados, los gobernadores han sido impuestos por el centro; en el Congreso de la Unión figuran como diputados y senadores creaturas del Ejecutivo y en las elecciones municipales los escándalos han rebasado los límites de lo tolerable y aun de lo verosímil.

En materia electoral, ha imitado usted con maestría y en muchos casos superado a su antiguo jefe Porfirio Díaz.

Pero ¿qué digo? En algunos estados no se ha creído necesario tomarse siquiera la molestia de hacer elecciones. Allí siguen imperando gobernadores militares impuestos por el Ejecutivo federal que usted representa, y allí continúan los horrores, los abusos, los inauditos crímenes y atropellos del periodo preconstitucional.

Por eso decía yo al principio de esta carta, que usted llamó con toda malicia, al movimiento emanado del Plan de Guadalupe, revolución constitucionalista, siendo así que en el propósito y en la conciencia de usted estaba el violar a cada paso y sistemáticamente la Constitución.

No puede darse, en efecto, nada más anticonstitucional que el gobierno de usted; en su origen, en su fondo, en sus detalles, en sus tendencias.

Usted gobierna saliéndose de los límites fijados al Ejecutivo por la Constitución: usted no necesita de presupuestos aprobados por las Cámaras; usted establece y deroga impuestos y aranceles; usted usa de facultades discrecionales en Guerra, en Hacienda y en Gobernación; usted da consignas, impone gobernadores y diputados, se niega a informar a las Cámaras; protege al pretorianismo y ha instaurado en el país, desde el comienzo de la era “constitucional” hasta la fecha, una mezcla híbrida de gobierno militar y de gobierno civil, que de civil no tiene más que el nombre.

La soldadesca llamada constitucionalista se ha convertido en el azote de las poblaciones y de las campiñas. Según confesión de los más altos jefes de usted (nada menos que el secretario de Guerra, José Agustín Castro), la revolución se extiende y nuevos rebeldes aparecen cada día, en gran parte debido a los excesos y desmanes de jefes sin honor y carentes de todo escrúpulo, que, olvidando su carácter de guardianes del orden, son los primeros en trastornarlo con sus crímenes y sus actos de vandalismo.

Esa soldadesca, en los campos, roba semillas, ganados y animales de labranza; en los poblados pequeños, incendia o saquea los hogares de los humildes, y en las grandes poblaciones especula en grande escala con los cereales y semovientes robados, comete asesinatos a la luz del día, asalta automóviles y efectúa plagios en la vía pública, a la hora de mayor circulación, en las principales avenidas, y lleva su audacia hasta constituir temibles bandas de malhechores que allanan las ricas moradas, hacen acopio de alhajas y objetos preciosos, y organizan la industria del robo a la alta escuela y con procedimientos novísimos, como lo ha hecho ya la célebre mafia del “automóvil gris”, cuyas feroces hazañas permanecen impunes hasta la fecha, por ser directores y principales cómplices personas allegadas a usted o de prominente posición en el ejército, hasta donde no puede llegar la acción de un Gobierno que se dice representante de la legalidad y del orden.

Y, sin embargo, usted acaudilló a todos esos hombres; usted, su Primer Jefe; usted sigue siendo el responsable ante la ley y ante la opinión civilizada, de la marcha de la administración y de la conducta del ejército, y sobre usted recaen esas manchas y a usted salpica ese lodo.

¡Con cuánta razón los gobiernos extranjeros no tienen confianza en el de usted, y con qué justo motivo el de Francia se ha negado a recibir al enviado constitucionalista, considerándolo como el representante de una facción y no como el funcionario de un gobierno!

Las naciones extranjeras recuerdan la conducta de usted durante el periodo del gran conflicto guerrero, y no tienen para usted sino recelos, desconfianza y hostilidad.

Usted protestó ser neutral, y se condujo como furioso germanizante; permitió y azuzó la propaganda contra las potencias aliadas, protegió el espionaje alemán, obstruccionó y perjudicó el capital, los intereses y las finanzas de los extranjeros hostiles al káiser.

Usted, con sus desaciertos y tortuosidades, con sus pasos en falso y sus deslealtades en la diplomacia, es la causa de que México se vea privado de todo apoyo por parte de las potencias triunfadoras, y si alguna complicación internacional sobreviene, usted será el único culpable.

Usted ha orillado a nuestro país a la ruina en lo económico, en lo financiero, en lo político y en el orden internacional.

La política de usted ha fracasado ruidosamente.

Usted ofreció y anunció que por medio de un régimen dictatorial que disfrazó con el nombre de Primera Jefatura, haría la paz en la República, mantendría la cohesión entre los revolucionarios, consolidaría el triunfo de los principios de reforma.

La paz no se ha hecho, ni se hará nunca con los procedimientos que usted emplea y con el desprestigio que sobre usted pesa. Los revolucionarios, los de la facción constitucionalista, los que usted ofreció unir, están cada vez más desunidos: así lo confesó usted en su último manifiesto, y en cuanto a los ideales revolucionarios, yacen maltrechos, destrozados, escarnecidos y vilipendiados por los mismos hombres que ofrecieron llevarlos a la cumbre.

Nadie cree ya en usted, ni en sus dotes de pacificador, ni en sus tamaños como político y como gobernante.

Es tiempo de retirarse, es tiempo de dejar el puesto a hombres más hábiles y más honrados. Sería un crimen prolongar esta situación de innegable bancarrota moral, económica y política.

La permanencia de usted en el poder es un obstáculo para hacer obra de unión y de reconstrucción.

Por la intransigencia y los errores de usted, se han visto imposibilitados de colaborar en su Gobierno, hombres progresistas y de buena fe que hubieran podido ser útiles a México.

Esos hombres, esos intelectuales, esa juventud pletórica de ideales, esa gente nueva, no mancillada, no corrompida ni gastada, esos revolucionarios de ayer, se han apartado de la cosa pública llenos de desencanto; esos jóvenes que se han iniciado en los grandes principios de la revolución y sienten infinita ansia de realizarlos; esos enamorados del ideal, que hoy llevan el alma impregnada de anhelo por un gobierno serio, honrado, fuerte, impulsado por anhelos generosos y atento a cumplir los compromisos contraídos en hora solemne.

Devuelva usted su libertad al pueblo, C. Carranza; abdique usted sus poderes dictatoriales, deje usted correr la savia juvenil de las generaciones nuevas. Ella purificará, ella dará vigor, ella salvará a la patria.

Y si usted, como simple ciudadano, puede colaborar en la magna obra de reconstrucción y de concordia, sea usted bienvenido.

Pero, por deber y por honradez, por humanidad y por patriotismo, renuncie usted al alto puesto que hoy ocupa y desde el cual ha producido la ruina de la República.

Nuevos horizontes se presentan para la patria. El señor doctor don Francisco Vázquez Gómez, hombre conciliador y atingente, antiguo y firme revolucionario, invita a la unión a los mexicanos, y ha encontrado una fórmula de unificación y de gobierno, dentro de la que caben todas las energías sanas, todos los impulsos legítimos, el esfuerzo de todos los intelectuales de buena fe y el impulso de todos los hombres de trabajo.

Bajo esa nueva dirección se podrá hacer patria, se fundará una paz definitiva, se reorganizará el progreso, se consolidará un gran Gobierno de la unificación revolucionaria.

Y para allanar esa obra que de todas maneras habrá de realizarse, sólo hace falta que usted cumpla con un deber de patriota y de hombre, retirándose de lo que usted ha llamado Primera Magistratura, en la que ha sido usted tan nocivo, tan perjudicial, tan funesto para la República.

Emiliano Zapata.

¡TODO EL PODER AL PUEBLO!

Incendian pobladores ayuntamiento tras asesinato de joven por policías en Guerrero

Policías de Tetipac dispararon contra dos hermanos, uno murió y otro está grave.

Familiares y amigos exigen justicia y atacan cuartel y casa del alcalde

La Jornada On Line

Tetipac. Habitantes de esta localidad guerrerense incendiaron el ayuntamiento, una patrulla y el cuartel de la policía preventiva municipal, además apedrearon la casa del alcalde perredista José Mario Gómez Figueroa, después de que agentes de seguridad locales mataran a balazos a un joven e hirieran de gravedad a otro.

La escalada de violencia se generó después de que los jóvenes se enfrentaran a golpes con los preventivos a unos cuantos metros de la iglesia central, la información fue confirmada por el director de la Policía Investigadora Ministerial (PIM), Erit Montúfar Mendoza.

De acuerdo a la información obtenida, se supo que la escalada violenta comenzó la noche del jueves 9 de abril, cuando los hermanos Mario y Gerardo Figueroa Landa sostuvieron una riña con tres policías preventivos que se encontraban en el centro de la localidad y portaban sus armas de cargo.

Al calor del enfrentamiento y pese a la superioridad numérica, los uniformados no lograron someter a los hermanos y abrieron fuego en su contra dejándolos heridos, para irse a refugiar a su cuartel.

La familia de los agredidos se encargó de trasladarlos a una clínica ubicada en Taxco de Alarcón, pero entrada la madrugada, Gerardo Figueroa falleció, quedando en condiciones delicadas su hermano Mario.

La reacción en Tetipac fue inmediata, ya que familiares, vecinos y amigos de los dos hermanos se dirigieron al ayuntamiento para buscar al alcalde perredista, José Mario Gómez Figueroa, al no encontrarlo procedieron a incendiar parte importante del inmueble.

Posteriormente, la gente se volcó sobre el cuartel de la policía preventiva, donde incendiaron parte de la instalación y retuvieron a cinco elementos de la misma corporación.

En ese grupo se supo que estaban incluidos los tres uniformados que horas antes habían agredido a balazos a Mario y Gerardo Figueroa.

No obstante, aprovechando la confusión y los jaloneos, se supo que los elementos señalados por la gente lograron escapar a bordo de un jeep, llevando consigo las armas de cargo.

Tras consumarse la escapatoria, en medio de un clima de tensión, la población enfiló hacia la casa del presidente municipal, Gerardo Figueroa y al constatar que este no se encontraba en el lugar, procedieron a incendiar la vivienda.

Hasta el cierre de edición, la Policía Ministerial reportó que en Tetipac prevalecía un clima de tensión, la gente seguía reclamando la detención de los tres policías para que se les consigne y someta a proceso.

Los preventivos a los que se responsabiliza de la muerte de Gerardo Figueroa y de haber herido al hermano de este, entrada la noche seguían prófugos.



¡TODO EL PODER AL PUEBLO!

viernes, 10 de abril de 2009

Manifiesto de la Coordinación Revolucionaria

MANIFIESTO A LA NACIÓN No. 11

¡¡¡Lograr la liberación de México y una patria nueva o morir por ella!!!
A los pueblos de México.
A los pueblos del mundo.

El alazán de Zapata relincha preparándose para nuevas batallas.

La crisis económica actual beneficia a los poderosos de siempre, es una oportunidad para que los más acaudalados, los enlistados en Forbes, los que especulan, monopolizan y saquean, continúen siendo favorecidos por los gobiernos en turno. Una muestra es la línea de crédito por 47 mil millones de dólares, solicitados por el gobierno espurio, que servirán para salvar a banqueros y grandes empresarios; deuda, que desde luego será endosada al pueblo con nuevos fobaproas.

A los poderosos, la crisis les permite depredar aún más nuestros recursos naturales, con el pretexto de la creación de empleos nos despojan de tierras, bosques, aguas, petróleo. Los pueblos originarios, pierden hasta el derecho a preservar sus semillas ante el monopolio de los transgénicos y los agrotóxicos. El único que manda es el dios dinero, el capital.

La política neoliberal, implementada durante estas tres décadas por los gobiernos priistas y panistas es de absoluto abandono al campo. Ya que sin recursos económicos básicos para la producción agrícola, los jornaleros se ven obligados a emigrar hacia Estados Unidos y otras ciudades. Es decir, el capital nos ha desalojado y se ha apropiado de nuestras tierras, nos ha mandado a ciudades extrañas en las que siempre seremos los marginados y nuestras tierras ancestrales han quedado abandonadas.

Hoy, ante la crisis global producto de la especulación, miles de trabajadores mexicanos migrantes, se han quedado sin empleo y son objeto de recrudecidas actitudes xenofóbicas, situación que los obliga a regresar a su tierra donde las deplorables condiciones de vida los enfrenta también a un futuro incierto, sin empleo o con salarios de hambre, mientras tanto, los escasos recursos destinados al campo siguen siendo acaparados por desgobernadores, lideres corruptos, caciques, presidentes municipales, pripanperredistas, que con esta forma sucia de ejercer la política han asegurado hasta ahora sus cotos de poder.

La voracidad del neoliberalismo impulsa el despojo de las tierras ejidales, la tala de árboles y la deforestación, el acaparamiento de las aguas por las empresas trasnacionales, las expropiaciones de las tierras para la construcción de hoteles, tiendas de autoservicio, para la gran industria, o la construcción de autopistas, etc., permitiendo por un lado el fortalecimiento de la infraestructura capitalista y por el otro, el empobrecimiento de la vida y de las condiciones de existencia de los pueblos.

El campo mexicano ha recibido por parte del Estado mafioso, la represión sistemática acrecentándose la militarización y el hostigamiento a las comunidades campesinas en donde la organización es más evidente, baste para muestra la represión contra la lucha del Frente de Pueblos por la Defensa de la Tierra (FPDT), la lucha que libran los campesinos en Guerrero, Morelos, Michoacán, Chiapas, Oaxaca, Chihuahua, Zacatecas entre otros.

Para acallar la voz del pueblo, el estado mexicano silencia las voces de las radiodifusoras comunitarias en Oaxaca, Guerrero, Michoacán, la Huasteca, amenazan, encarcelan y asesinan, se acrecienta la represión selectiva contra luchadores sociales, es decir, se criminalizan las luchas.

Sólo un año nos separa del centenario del levantamiento de Zapata al frente del Ejército Libertador del Sur (ELS) y no se han resuelto, ni resolverán en el corto plazo las demandas enarboladas en la revolución de 1910. Hoy son las mismas.

Para nosotros, los mexicanos de abajo, es el momento de organizarnos y luchar por preservar nuestra nación, tierras y aguas. Por forjarnos un presente y un futuro dignos.

Todo pareciera indicar que es la hora de ellos, pero no, es la nuestra. Es la hora de prepararnos para la defensa constante de lo que nos pertenece y la recuperación de lo que nos han quitado.

En la Constitución, quedaron plasmados los derechos a la salud, educación, empleo, vivienda digna, garantías individuales, igualdad de todos los mexicanos ante la ley, y luego, a través del tiempo, reforma tras reforma, la fueron cercenando, violentando su esencia, a modo tal que hoy defiende prioritariamente los intereses de la clase en el poder.

Es la hora de alzar la voz, de apretar más el puño, de apresurar el paso, de recordar, que a los presos de conciencia, como Ignacio del Valle, Gloria Arenas y Jacobo Silva, por mencionar a algunos, solo los puede liberar la lucha del pueblo.

¿Podemos creer que sólo por medio de elecciones, leyes y discusiones en el Congreso vamos a obligar a los ricos a no ser tan injustos y avorazados?

¿Podemos creer que la falsa izquierda, modosita, amaestrada y experta en componendas para hacer como que lucha, garantiza la defensa de los intereses populares?

Es hora de recurrir a todas las formas de lucha. El México que queremos no nos lo van a dar los saqueadores y sus cómplices. ¡Lo estamos construyendo nosotros, los de abajo!

Por eso, este 10 de abril, no sólo vamos a gritar vivas, ni a guardar minutos de silencio, por la muerte del General Emiliano Zapata, ni a señalar la dimensión de su victoria moral, dirigiremos nuestra voluntad a continuar e intensificar la lucha diaria. Nuestro brío no es el único ni el mejor, pero sumado al de otros, quiere crecer y coadyuvar a construir la patria solidaria y democrática, que soñamos los excluidos. Es el turno de los siempre despojados, humillados y violentados, es el turno del pueblo. La decisión de muchos empuja la nave de la historia hacia mejores horizontes.

¡POR LA UNIDAD DEL PUEBLO, LA COORDINACIÓN REVOLUCIONARIA!

Movimiento Revolucionario Lucio Cabañas Barrientos
MRLCB
Tendencia Democrática Revolucionaria-Ejército del Pueblo
TDR-EP
Organización Insurgente 1º de Mayo
OI-1M
Brigada de Ajusticiamiento 2 de Diciembre
BA-2D
Unidad Popular Revolucionaria Magonista
UPRM

República Mexicana, 10 de abril de 2009.


¡TODO EL PODER AL PUEBLO!

Comunicado del Comando Jaramillista Morelense 23 de Mayo

COMUNICADO 18

…El pueblo, y más las futuras generaciones, no podrán vivir esclavos y será entonces cuando de nueva cuenta nos pondremos en marcha, y aunque estemos lejos los unos de los otros no nos perderemos de vista y llegado el momento nos volveremos a reunir. Guarden sus fusiles, cada cual donde lo pueda volver a tomar...
(Rubén Jaramillo, 1918).
A los pueblos de Morelos
A los pueblos de México.
A los pueblos del mundo.

Este 10 de abril no basta para nosotros conmemorar los 90 años del asesinato del general Emiliano Zapata, porque hemos determinado llevarlo presente por siempre en la cotidianidad de la lucha diaria por la transformación radical y profunda de nuestra sociedad.

De manera que ante la crisis global, “que viene de fuera”, como lo desgañitan a diario los voceros del espurio “lipe”, los campesinos y pueblos de Morelos, campesinos zapatistas de origen, los excluidos y condenados a soportar la desigualdad del sistema capitalista, hacemos un alto en el andar para hacer un balance y reflexionar el cómo estamos trabajando, el cómo estamos construyendo el legado de zapata, el cómo podemos hacer mejor las cosas para continuar resistiendo y sembrando libertades.

El estado de Morelos se caracteriza por tener un clima agradable con sus abundantes barrancas por la que circulan las aguas que se unen al rio balsas, por otro lado son fuentes conductoras por la cual circulan los aires fríos del norte y los cálidos del sur, lugar donde brotan los abundantes manantiales y mantos acuíferos gracias a la sierra del norte que funciona como captadora y re cargadora de aguas, también llamada el corredor biológico Chichinautzin hasta llegar al volcán Popocatépetl y la sierra de Montenegro, convirtiéndose así en un lugar propicio para la agricultura, la ganadería y el turismo.

Sin embargo en este mismo territorio conviven dos Morelos: el Morelos de los de arriba, el de los grandes centros turísticos y comerciales, donde se reúnen y acuerdan los señores del poder y del dinero; donde los caciques han sentado sus reales para saquear los bancos de arena, destruir las economías locales, apoderarse de grandes territorios de tierras como en la sierra de Huautla, para destruir los bosques, flora y fauna, mediante la tala inmoderada, el ensanchamiento de complejos habitacionales sobre zonas históricas de cultivo, el acaparamiento de zonas estratégicas por parte de la coca cola para la extracción de agua, etc.etc.

Y el Morelos de los de abajo, donde se resiste y se lucha cotidianamente, donde las consignas ¡Zapata Vive! ¡La lucha sigue! Se escuchan y se corean por todos los rincones del estado, desde los pueblos de Xoxocotla pasando por los pueblos de Alpuyeca, de Temixco y de Cuernavaca, donde se lucha contra el basurero del señor Giles en loma de Mejía, en el norte están Ocotepec y Cuajomulco pueblos de guerreros en defensa de sus bosques, de sus usos y costumbres, donde se rescatan, reinventan y se defiende la cultura otra.

Podemos decir que en diversos lugares de Morelos se construye ya, la otra ruta zapatista, la ruta de los guerreros, que han determinado frenar y resistir al capital y su expresión neoliberal, para recuperar, rescatar y defender su propia existencia, construyendo nuevas formas de interactuar entre iguales como seres humanos, con el medio ambiente, cuidando los bosques, aguas y combatiendo la cultura consumista que produce toneladas de basura, que cada día contamina el medio ambiente.

La cultura otra, esa, la del poder popular, la que se construye cotidianamente desde abajo, entre los hombres y mujeres, en calidad de iguales, de manera horizontal, con sus propios medios, reconociendo las diversos sentimientos de rebeldía, es el tirante de la resistencia y la lucha de los desposeídos, de los que bregan por un mundo más humano y solidario, de aquellos pueblos que están en el esfuerzo por la construcción y recuperación de su cultura; como las radios comunitarias que contribuyen a que otro mundo sea posible, o la de aquellos mujeres y hombres que resisten el embate de los medios gubernamentales como el caso de la radio y televisión del congreso, no olvidemos a los maestros que luchan y enfrentan con dignidad el constante acoso gubernamental que trata por todos los medios de imponer la ACE, o de los pueblos que permanentemente son agredidos por los fuerzas militares y policiacas estatales y federales, por defender sus usos y costumbres, la toma de sus decisiones colectivas; también los constantes acosos a artistas y cineastas que han determinado asumir una actitud honesta, y ponen todo su esfuerzo porque su actividad y creatividad plasme una visión crítica de la realidad existente.

Por todo esto, saludamos y llamamos a los excluidos del planeta y en especial a los de nuestro estado de Morelos, a mantenernos atentos ante la intransigencia de los gobernantes que pretenden con el préstamo de 47 mil millones de dólares, rescatar las industrias y los bancos de los barones del dinero que en realidad se pudren en riquezas.

No permitamos que los pueblos que eligen en asambleas a sus representantes populares, sean agredidos por fuerzas policiacas y militares.

No permitamos que los pueblos que determinaron defender el agua, que es un deber de todos sean reprimidos o asesinados.

No permitamos que se sigan dando los asesinatos contra las mujeres en todos los rincones del estado.

No permitamos que los obreros trabajadores de las fábricas e industrias sean utilizados por la clase empresarial, para presionar al estado y recibir mayores prebendas ante la supuesta quiebra de sus empresas.

Organicémonos y luchemos ante la intransigencia de los gobernantes que pretenden “embellecer” para la gente “bonita” el centro histórico de Cuernavaca, “limpiándolo” de comerciantes indígenas, limpiaparabrisas y ambulantes

Ante la pobreza, resistamos y luchemos para no continuar vendiendo los campos de cultivo que más adelante serán las bases de nuestro propio desarrollo.

No permitamos el engaño del señor Javier Orihuela con su negociado bio relleno metano génico, que en realidad vendrá a contaminar más los mantos acuíferos, bosques y a los pueblos que viven alrededor.

No quitemos el dedo del renglón ante la lucha en contra de los proyectos devastadores carreteros en Lerma-Tres Marías, libramiento norponiente y el proyecto siglo 21 con la autopista del sol.

Finalmente para el pueblo en lucha mientras exista la injusticia y la pobreza, seguirá vigente la lucha de los pueblos Zapatistas.

COMANDO JARAMILLISTA MORELENSE 23 DE MAYO
CJM-23M
¡¡¡CONTRA EL NEOLIBERALISMO, EL PODER POPULAR!!!
¡¡¡POR EL SOCIALISMO: VIVIR, LUCHAR, VENCER!!!
¡¡¡SER PUEBLO, HACER PUEBLO, ESTAR CON EL PUEBLO!!!
TENDENCIA DEMOCRÁTICA REVOLUCIONARIA - EJÉRCITO DEL PUEBLO
TDR-EP

Campamento revolucionario, Sierra de Huautla, Tlaquiltenango Morelos a 10 de abril del 2009


¡TODO EL PODER AL PUEBLO!

Inés, violentada sexualmente por militares en Guerrero

No sé que más quiere el gobierno, solo pedimos justicia

Por Sandra Torres Pastrana/enviada

Ayutla de los Libres, Gro. (CIMAC).- A mí me violaron militares, el año pasado me mataron a mi hermano Lorenzo, integrante de la Organización de Pueblos indígenas Me´phaa (OPIM) y quién me apoyó en todo momento para hacer mi denuncia.

Además, el hermano que me queda, Ocotlán, está amenazado de muerte junto con mi esposo, dos de mis sobrinos miembros de la OPIM estuvieron en la cárcel injustamente. Vivo con miedo por mi hijos y por mí, no sé que más quiere el gobierno, nosotros lo único que hemos pedido es justicia.

Así resume Inés lo que ha sido su vida desde el 22 de marzo de 2002, cuando fue atacada sexualmente por militares en su casa, en Barranca Tecuani, comunidad en Ayutla de los libres, Guerrero. Su relato es conocido por Cimacnoticias a través de su traductora y presidenta de la OPIM, Obtilia Eugenio Manuel, pues Inés solo habla Me´phaa.

Dice Inés que la impunidad que hay alrededor de cada una de las injusticias a las que han sometido a su familia y a otros miembros de la OPIM es porque al gobierno le enoja que ellos se organicen y porque su caso llegó hasta la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), porque las autoridades del país no me pudieron arreglar su problema.

El caso de Inés fue presentado ante la CIDH en junio de 2004, después de agotar las instancias de justicia nacionales, lo que se tradujo en un evidente estado de impunidad y falta de acceso a la justicia que prevalece en México. El 12 de octubre de 2007, compareció a una audiencia pública, junto con Valentina, otra indígena tlapaneca violada también por militares ese mismo año.

Inés asegura: “la justicia no existe para nosotros, nadie ha hecho algo para esclarecer el caso de mi hermano al que mataron el 10 de febrero del 2008, a pesar de tener huellas de tortura y ser hallado en la cabecera municipal de Ayutla, no hay seguridad para la gente que se organiza, no hay gobierno que pueda solucionar los problemas, por eso mejor deciden meter a la cárcel a la gente de la OPIM, solo por organizarse.

Inés dice “yo sé que el gobierno tiene que ver todo lo que pasa en el país, pero también tiene que mirar la discriminación e injusticia a las que estamos sometidas los pueblos indígenas”.

Inés, que acudió a la entrevista en las oficinas de la OPIM, en Ayutla de Los Libres, se ve cansada, preocupada y un poco enferma. Está en Ayutla porque el Centro de Derechos Humanos de la Montaña, Tlachinollan, tuvo que ir por ella a su casa, en Barranca Tecuani, porque el Ejército se presentó en el lugar desde el pasado 2 de febrero.


ME MATARON EN VIDA

Cuando los soldados llegaron, Inés se encerró en su casa, con dolores de cabeza, calenturas y temblores, sus hijos, una niña de 9 años y dos varones de 11 y 5 años, dejaron de ir a la escuela, “Tengo mucho miedo –dice Inés—de que mi hija pueda ser agredida sexualmente por los “guachos”, (así es como la gente de esta región les dice a los miembros del Ejército), como me pasó a mí, o que agredan a mis hijos”.

A pesar de ese miedo, nos sonríe y nos pregunta sobre el trabajo que realiza Cimacnoticias, toma café que nos han preparado otras mujeres miembros de la OPIM que observan a lo lejos.

--¿Qué pasó ahora que los militares entraron de nuevo a tu comunidad?

-- Al ver a los guachos, recuerdo lo que viví y tengo miedo. Desde que fui violada vivo junto al miedo, mi vida es triste, peleo mucho con mi marido.

“Los guachos me robaron la tranquilidad y la de mi familia, como mujer me queda claro que el Gobierno no respeta mis derechos y garantías, como los militares que me violaron; me mataron en vida, ya no soy la Inés feliz que era antes, ahora soy diferente, vivo con miedo”.


--¿Haz tenido algún tipo de acercamiento por parte de alguna autoridad?

-- “A pesar de haber denunciado y pedir justicia, no hay respuesta del Gobierno mexicano, de ninguna autoridad. Ninguna funcionaria, ni diputada, ha intentado ayudarme para que se investigue mi caso”.

“Para mi es claro que ninguna funcionaria o funcionario tiene el interés de solidarizarse con los problemas que tienen las mujeres indígenas y la justicia para sus pueblos”.

“Yo necesitaba apoyo al momento y nadie me lo brindó, ahora que mi caso está en instancias internacionales, que otros países piden justicia, intentan acercarse, pero aún así no hacen nada”.


LA OPIM Y SU FAMILIA

-- ¿Por qué decides incursionar en la OPIM a lado de tu familia?

-- He participado en la OPIM con mi esposo para organizarnos, pedir las necesidades de nuestras comunidades, necesidades que son básicas como tener maestro, médicos, buenos caminos y obras, además porque muchas mujeres se mueren por enfermedad así como muchas niñas y niños.

“Junto con mis hermanos nos fuimos organizando para que los militares no nos robaran nuestras siembras, porque hace varios años los militares se metían a nuestras parcelas y roban lo que sembramos como maíz, calabaza y plátanos, esto fue otra circunstancia que nos obligo a organizarnos”.


--¿Tú mamá y papá pertenecen a la OPIM?

-- “Mi mamá es parte de la OPIM y mi padre nunca conoció esta forma de organizarnos. Lo que le pasó a él fue otra de las circunstancias que nos hizo ser integrantes de la OPIM: yo lucho por él, porque lo asesinaron quemándolo en 1999 en la comunidad y nunca supimos quién lo hizo”.

“Aunque ese día mi papá estaba borracho, solo un cobarde pudo quemarlo, a partir de ahí eso fue lo que nos hizo estar en la OPIM, porque yo y mis hermanos queríamos investigar por qué le hicieron eso a nuestro padre y quién lo hizo”.

Inés es la única mujer en su familia y tenía dos hermanos varones: el más pequeño, Ocotlán, vive amenazado de muerte y el mayor Lorenzo Fernández Ortega, fue asesinado hace un año. “Él era quien más me apoyó cuando fui violada por los militares, siempre me iba ha ver y estaba al pendiente de mí”.


DENUNCIA CONTRA LOS MILITARES

-- ¿Cómo decides denunciar el abuso de los militares?

-- “Es muy difícil lo que me pasó, aún no lo puedo contar con detalle y no lo puedo repetir, pero yo quise ser ejemplo para las mujeres de la zona que sufren violación por los militares, para que vayan y denuncien, pero como les tienen miedo no solo a los militares sino también a sus maridos, esto las hace callar”.

“Yo denuncie por la fuerza y el apoyo que me brindó mi familia y en especial mi hermano Lorenzo, porque además yo sé que hay muchas mujeres que son violadas y no denuncian por miedo, porque dicen “ellos traen armas”, “a ellos los mando el gobierno”, “ellos fácil te matan”, eso piensan las mujeres y hombres de la comunidad y quiero que cambien, que denuncien cuando se violen sus derechos”.

-- ¿Recibiste algún apoyo después de que te atacaron sexualmente?

-- Cuando me violaron los militares no recibí ningún apoyo, ni la del comisario de mi comunidad porque pertenece a otro grupo, que está en contra de la OPIM. En la comunidad. al momento de ser violada me decían, “hay viene mujer de guacho, quién sabe cuánto aguantó”. Pero ya después de que se dieron cuenta de cómo se sufre, ya te respetan y te dan apoyo, pero sobre todo de la gente que pertenece a la OPIM”.


-- ¿Cuándo es que te sientes más segura y se te quita el miedo?

-- Cuando estoy con las mujeres de la OPIM y me dicen que no estoy sola, que están conmigo.


--¿Has pensado en salirte de tu comunidad?

-- No lo he pensado, porque soy de una comunidad y no tengo dinero, si salgo a otra comunidad tengo que comprar terreno para sembrar, por eso no me salgo, mi parcela no la puedo dejar sola. Aunque a veces pienso que en algún momento voy a tener que salir, si acaso el gobierno se enoja mucho más y mande más militares, porque parece que quieren llenar de militares.


La casa de Inés en Barranca Tecuani es pobre, de difícil acceso porque, efectivamente, está entre barrancas. En las escarpadas laderas siembran maíz, calabaza, chile, frijol y cada siembra y cosecha constituye una verdadera proeza, por eso el robo de sus productos por parte de militares es aún más oprobioso. De esas cosechas tienen que comer todo el año.


--¿Qué pasó en tu parcela, Inés?

-- Los guachos entraron a mi parcela, yo no tengo sembrado otra cosa, no pueden decir que tenemos droga, por eso pido que suban los periodistas y vean lo que sembramos.

Maíz, calabaza y chile es lo que se ve en la milpa de Inés, que evidencia también la destrucción y el saqueo que, explica ella, hicieron los militares.

Bajamos a las barrancas con Fortunado, el esposo de Inés; con Obtilia, con una abogada, dos abogados y otros miembros del Centro de Derechos Humanos de la Montaña, Tlachinollan, quienes fueron a levantar la queja y a documentar el robo.

Fortunato les dice a los abogados, a través de Obtilia, que él solo vio a los guachos de lejos y no había bajado a su parcela. Reitera que lo hay en su parcela es lo que su familia tiene para comer todo el año.


--¿Cuál es tu mayor sueño, Inés?

-- Mi sueño es vivir tranquila con mis hijos, con mi esposo y toda mi familia. A pesar de todo lo que me pasó, quiero tratar de hacerlo, pero cuando lo intento ahí están de nuevo los guachos otra vez en mi comunidad y me reviven lo que me ha pasado no me dejan vivir en paz.

Mientras, el Centro de Derechos Humanos de La Montaña, Tlachinollan, está en espera de que el Estado mexicano atienda la recomendación que le hizo la CIDH en noviembre pasado, que se repare el daño y se castigue a los responsables.

Pero si el Estado no las acepta, la CIDH emitirá un Informe final o el caso se irá a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH), como lo pidió en diciembre pasado Tlachinollan.


09/STP/GG


¡TODO EL PODER AL PUEBLO!

jueves, 9 de abril de 2009

Marcha contra la represión en Tláhuac.

La madrugada del 3 de abril de 2009 algunos habitantes de Tláhuac fueron desalojados violentamente de sus hogares en la zona del Arco, para comenzar la ilegal destrucción de sus casas y potreros para iniciar el desarrollo, entre otros proyectos, de la línea 12 del metro. Con motivo de esta represión, el día 4 se organizó una marcha hacia el edificio delegacional donde se realizó un breve mítin. He aquí ésta.

Al término del mítin, un integrante del Frente de Pueblos de Anáhuac nos dió una concisa entrevista.

Marcha y mítin


Entrevista



¡TODO EL PODER AL PUEBLO!